10 de diciembre de 2009

látex

el pescado que fuí,
ahora,
reclama una pelopincho para pasar el verano.

Mientras tanto, uso las piernas que me crecieron con el sol,
persigo a las personas que salen a correr por Palermo.

Tan ilusionado,
de yeso. Voy
y sin titubear, espero que los autos pasen,
y mi vida marina
sin nostalgia,
se pierde detrás de una Cherokee.

26 de noviembre de 2009

baño y viaje [fragmento]

Desde la ventana de mi habitación veo vacas, pasto, el cielo que se divide después de las cinco y media y puedo oler la tierra cuando llueve. Estoy cerca. Nunca estuve tan cerca de la tierra como ahora. Nunca tan cerca de Dios y la Virgen María.

Cerré la puerta del baño y clavé la vista sobre el espejo. Me desnudé con calma, me apreté la tetilla derecha, los testículos. Me arranqué uno de los pelos que tengo debajo del ombligo y abrí la ducha. Sentado en la bañadera, cerré los ojos y dejé que el agua me quemara la nuca. Ante el impacto, respiré por la nariz hasta conseguir la primera imagen.

Tuve la impresión de que me salía sangre de las orejas y se escurría por el agujero de la bañadera. Algunas gotas se evaporaban y el humo colorado se pegó en el techo del baño.

Cuando abrí los ojos, me había quedado sin agua.

- Muda, cerrá la canilla, carajo.

Encariñarse con vos es más fácil que sacarle la cáscara a las uvas. Mientras charlábamos te miraba la boca y pensaba que iban a pasar años antes de meterme dentro. Me invitaste a dormir, y fue de las mejores noches que recuerdo. Apoyé la cabeza en el lugar que el corazón te late más fuerte. Me di cuenta de que tenés un ritmo distinto, che. ¿Te late más veces el corazón que al resto? ¿Tenés un soplo?


recostrucción del hecho


EL HOMBRE T:

Pensé en Alice, en mi pena minúscula por no tenerla. La muerte es tan concreta, pensé. Uno tiene algo, deja de tenerlo, va a buscarlo, pero ya no existe. No está. No tiene presencia, ni forma, ni color, ni olor. Ahora es un fantasma. Se queman las fotos, la ropa, los recuerdos. Nada alcanza para reconstruir al muerto. El muerto no vuelve.

Una invención inteligente, la muerte.

Eso le digo al portero, mientras escuchamos música camino al Cementerio.


EL PORTERO:

Ahá. Una invención inteligente, la suerte.



19 de octubre de 2009

de potrillo

La noche descompuesta:
Un león, otro león, otro león.
Una melena occidental que saca la lengua debajo de mi paladar y me arquea la ortodoncia.
Ahora que mis dientes
Son balcones que dejan florecer
plantas que crecen,
nidos que mueren,
Noches que empujan
Recuerdos que entierran,
Semillas que reclaman
Otros besos. Mejores. Deportivos,
Reclinables.

Saludo al barco que tenía adentro del palier de mi edificio
Lo dejo ir a otro puerto,
Con marineros que vomitan y algunas chicas de limpieza
irlandesas, iraníes
todas usan con cuidado el CIF y me mandan cartas,
con detalles del invierno
de cómo pierde el pelo mi barco,
y le crecen alambres,
enjambres,
hojas de palmera.
Hubiera querido llevarlo al trópico,
Comprarle una proa nueva.
Pobre mi barco,
Solito, nadando.

2 de octubre de 2009

te cito celán

Elogio de la lejanía

En la fuente de tus ojos
viven las redes de los pescadores de la mar del extravío.
En la fuente de tus ojos
el mar cumple su promesa.
Aquí arrojo yo,
un corazón que se detuvo entre los hombres,
mi ropa y el esplendor de un juramento:
Más negro en lo negro, más desnudo voy.
Sólo infidente soy fiel.
Yo soy tú si yo soy yo.
En la fuente de tus ojos
desvarar suelo y sueño un rapto.
Una red prendió una red:
nos separamos enlazados.
En la fuente de tus ojos
un ahorcado estrangula la soga.

De "Amapola y memoria" 1952
Versión de José Luis Reina Palazón
Obras completas - Editorial Trota 1999

1 de octubre de 2009

Y desesperado y enfermo, rabioso por el que te lleva de la mano. Y pensando en otra cosa, en un marinero, por ejemplo. Pensando en un marinero que no tiene brazos y llega a su casa, encuentra a su mujer y a sus hijos y les dice; unos piratas me cortaron el brazo, pero salvé a mi patria y eso es lo que cuenta. Nada alcanza. Nada para entender porqué ese infame te lleva de la mano. Porqué y bajo qué motivo se niega a saludarme, y siempre el mismo cuento de todo el amor que nos une, en un momento tan difícil como este, la muerte de mi padre, y vos, de perfecto sastre violeta, con unos Rayban encima del pelo, encima de la cabeza, encima de las neuronas menores que te hicieron suponer que traer a ese infame al entierro de mi padre era buena idea, y yo, que no tengo más fuerza para llorar.

Un arroyo meado de lágrimas por el hombre que se fue y que no veía hace años, y otro por el que va llegando, de perfecto ambo gris topo, sin entender, qué lo trajo al Parque del Campanario una tarde de sol pleno, donde tranquilamente, y dejándome llevar por su aspecto, podría verse reclinado en una reposera en la Costanera Sur.

Haciendo un bollo, me quedo, debajo del cajón de madera, debajo de la tierra, debajo de los huesos que usaron esta tierra para dejar de ser huesos, esperando que te suelte la mano, podrida, que es mía


(porque yo di a las venas la sangre para que se movieran y puedo secarlas, si quisiera)

17 de septiembre de 2009


caña de azúcar

Las orillas reventadas de meo,
Y los ojos,
Clavados sobre la espuma,
Las algas,
Un pescador.

Ahora que puedo pensar mientras canto,
Ahora que puedo cantar mientras ceno,
Ahora que puedo cenar mientras me enamoro,
Ahora que puedo amar mientras tanto.
Aprendo
Solo
Aprendo
Solo
Leo braile.
Suelto la mano que me agarraba,
doy pasos cortos,
Hacia la odisea dicha
De mi pasado.
Donde una mujer vestida de hormiga,
debajo de mi almohada
dejó ronchas.

Soy como antes
De haber dejado de ser
Y regalar mi silueta a un pescador de Palermo
Viajar solo
es vertiginoso
y
siempre llego a una tienda de ropa.

31 de agosto de 2009

triller

Escucho guitarras del otro lado del pasillo.
Tengo una puntada insistente que me perfora el pijama,
no duermo.
no duermo. Giro, no duermo.
descubro:
un chacarero que relincha,
un payador que bosteza
y un guardaparques perdido.

Todo desparramado entre mis dos almohadas;
los gritos aparecen cuando cierro los ojos,
estoy buscando a mis hijos en una góndola de Disco y los encuentro acostados debajo de un freezer,
entre patitas de pollo,
CDs de U2,
y unas tazas de acero inoxidable.

La muerte se aproxima cuando aprieto los párpados.
Dormir es como masticar una bolsa, o chupar un tomate.
Dormir es una inversión necesaria
didáctica
insuperable,
y capitalista.

Dormir es abandonar.
y me abandono.
Pero sigo despierto.
El sueño no es narcisista. El sueño es de Perón,
es eso.
Dormir es peronista
(pero peronista de Perón)

4 de agosto de 2009

Nunca sé si un croto es un poeta o un cuchillero.

2 de agosto de 2009

Detrás de una colmena me quedo sentado, esperando que la cara se me desfigure,
mientras el bigote crece:
Me voy a mirar en el espejo,
y seré.
Pozos, ronchas, caminos colorados (aprentándome la nariz
los ojos
la boca)

El invierno me hace peor.
Si llueve, si debajo de mi sábana solamente están mis medias,
si camino por el departamento fumando y se me ponen los dientes amarillos,
las piernas se me hinchan,
se hunden las clavículas,
y dejo de pensar.

Detrás de cada cacerola hay un disco con su música,
tararirará,
tarararirará,
yo escucho,
camino como un sonámbulo en la ruta, en bata de tohalla y lentes de sol
tararirará,
tarararirará.
y vuelvo a mis abejas,
que revolotean,
para picarme
(pero primero me molestan
con un zumbido finito)

19 de julio de 2009

plan de evasión

La repetición como método
como posibilidad
como manera de articular mi vida
con la de otros.
Me repito porque soy un cerdo polaco.
Blanche, Stella, y Stanley.
El deseo como un tranvía.

Mi problema es articular
un playback
a la española, a manshula, a la que llora
mi problema es articular
el deseo.
a los baños, a los colores de las olas cuando rompen.

Mis puertos
y mi soledad que se envuelve en papel celofán
y piensa en hacer una obra en el medio del campo
entre el humo de los choripanes,
los caballos que relinchan,
y mi corazón,
que debajo de la parrilla,
deja brazas.

Los colores de mi cuarto,
mi nivel de asociación
todo desprolijo. todo a destiempo
la pulsión vital, pedagógica
la pulsión de los años treinta,
con una mujer que mastica chicle mientras lee a Freud y me dice:
Nada como la playa,
como la tuya,
nada como el horizonte en una ruta cualquiera,
nada como Gainsburg una tarde, con vino o con La Canosa
nada.
Soy la nada y me enamoro
(porque nada mejor que llenar la nada, con la cursilería)
La completitud angustiosa.
el todo
el final de la tragedia
de los héroes
de la vida.
de todas las cosas.

¿y mis brazos?
¿Ahora quién carajo va a reclamar mis brazos
mi brazada,
mi manera de respirar debajo del agua?

(o sus hombros
que hoy me rechazan y me rechazan
detesto
y lloro
y me piso la cabeza cuando veo
que siempre estuvo en lo cierto:
no me da el cuerpo para
tener el suyo encima
)

me miro en el espejo
las ojeras
las telarañas del contorno:
hay algo que me queda.
la palabra. siempre
hay algo que me queda
la carga. vacía. la modernidad vacía
la puta modernidad vacía y mi cuerpo
que va chupando
el suyo
solo por la memoria
lo que la memoria construye
que no es cuerpo
es otra cosa

un fantasma.

23 de junio de 2009


Los ojos,
Rojos.
Cansados, de tanto fumar, de tanto abrirlos y cerrarlos, de tanto hundirlos en la sopa,
Los ojos,
Y no los de cualquiera,
Mis ojos,
Empiezan a chorrear vino.

Se asusta una mujer en la esquina de Acoyte y Rivadavia. Se asusta, me dice que mis ofrendas,
Que el vino berreta que largan mis ojos,
Mis ofrendas,
No conmueven a nadie.

- A nadie conmueven, pibe.

Le miro la espalda; Cuarenta. Cuarenta y cinco. Cincuenta como mucho. Le miro la espalda tatuada con un dragón y una cruz invertida.

- Soy punk, me gusta hermética. Tengo una banda. Vieja de mierda, se llama. Tocamos los lunes en un garage de Floresta. Venite, me dice.

12 de junio de 2009


Y qué de la libertad,
Y de las personas que crecen adentro de mi cuerpo
Como si fuera un huevo que late
Perdí la autonomía
El discurso, la camisa, las ganas de trabajar
Perdí además, la dignidad. Las ganas de ser otro
En tu cuerpo, en otros
En un baño,
En mi cocina
Ahora me quedo revolviendo el guiso
Y creyendo en Houdini
Y en los sapos,
Que en un estanque hacen fuerza
Y saltan.
¿sapos de otro pozo que se llaman a la noche?
¿quién soy yo cuando cae la noche?
Hay un camino corto entre mi cama y la tuya,
pero es un laberinto. Y me pierdo en las esquinas
donde hay un Winco,
Esas esquinas me gustan, las de tu clavícula, donde reboto
y reboto

(pero termino tirado en una baulera,
silbando bajo,
oliendo a habano, a sifón, a perfume de viejo)

1 de junio de 2009

y de todo lo que quedó sobre la mesa

(una palta, un vaso de coca cola sin gas, dos moscas,
Y mi corazón,
Que prendido fuego
largaba olor a plástico)


junté lo más difícil

(las patas de la mesa, el mantel de hule y mi sombra,
negrita, distorsionada, imprecisa)

19 de mayo de 2009

El arroz,
El besuqueo,
Todo revuelto.
(Mientras tanto un negro cruza la calle, con lentes, pregunta la hora.
Y yo, escondido detrás de un álamo, meo)


The world will always

Welcome lovers
As time goes by.

8 de mayo de 2009


Volví a la hipótesis sobre el tipo que daba informes en el aeropuerto,
El loco que bailaba arriba del parlante,
Al enfermo que saltaba en la cama elástica.

Las caras que cambian con la luz,
Las luces que cambian con las caras,
Las mesas que se separan
Y abren,
De a poco,
La camisa,
El corazón
,
El alma,
Las piernas,
Y todo lo demás.

Mi corazón no es de piedra ni madera,
Sabe querer y olvidar
A su manera.

7 de mayo de 2009

la mecánica del sol


24 de abril de 2009

alive


hay mujeres que me persiguen.
ken dice: "billetera mata galán"
(al menos no soy de palo)

atlantique nord

Como un náufrago
Que tiradito, y con el culo sucio.
espera
Cinco minutos para que le traigan una lata
Dos días para que se lo coman los gusanos.

Así espero yo,
Que la lluvia caiga,
mientras leo cualquier cosa,
la televisión que habla de los truenos,
y un mensaje en el contestador me avisa:

me olvidé el saquito
me cagué de frío
lareputamadrequetereparió

12 de marzo de 2009

la colere des imbeciles


Respiro de una ventana a la otra. miro a un lado, vomito, miro al otro.
después me tiro.
reboto contra un techo, contra otro, contra un cartel de Etam.

En la vidrieras me saludan maniquíes pelados,
me prestan un abrigo,
un par de botitas de gamuza marrones.
Insisto en pensar que la moda me provoca ansiedad.
Tanta, que tengo que cambiar el rumbo:

Elvis Presley dice: el gusto y el disgusto es propio,
y no hay nada más que hablar.

19 de febrero de 2009

La habitación negra, me ve dormido, completamente.
Luz de tubo, cafecito, llanto fino.
Hay una ventana que da a un lugar con pasto, algunos chicos que corren de un lado para el otro, gritan, se tiran de los pelos.
El capitán avisa que estoy muerto.
Llega una virgen que llora sangre, saluda a la viuda, le da un Clonazepan 2 mg, y reza un gloria.

Todo es más fácil desde que estoy muerto:
La heladera se descongela sola,
El agua no moja,
El calor no hace transpirar.

13 de febrero de 2009

flojito con la brazada

Sueño con ballenas.
Con el sonido de las ballenas, con los animales, no.
Es una embarcación de madera. Estoy navegando con dos amigos. Ellos tienen narices de payaso y están borrachos
(fuera de cualquier especulación, siempre que pienso en payasos, pienso en borracheras baratas)
Las ballenas cantan cánones de iglesia. Los borrachos no escuchan nada,
me preguntan qué se siente meando bajo el agua.

Yo no sé que responder, y ellos abandonan el barco.
Me quedo solo.

1 de febrero de 2009

Amstrong y Collins no están muertos

Respiro la casa fresca. Y creo que mi respiración cambió.
Yo no soy el mismo dos años después. Por acá viví en mil pedazos.
No estoy seguro de que pueda reconstruirme ahora. La casa está fresca y ordenada. Siento el olor de los sahumerios y mis adornos artificiales. Yo puedo pasarla bien sin el perfume del campo y todo lo que en el campo tiene vida.
Voy a poder reconocer esta casa en cualquier parte. Como si fuera un albino en oriente. Hay una cortina moral en mi casa que transformó mi discurso, mi deseo. Ahora este departamento es un baldío de mosaicos y cemento. Un cuadrado blanco que se repite en cualquier edificio. Ahora que abandonó mi cuerpo, que me pidió que saliera, ahora, la casa, abre sus placas de pintura lastimada para renacer en otro cuerpo.

19 de enero de 2009

sueño con pulpos, con puertos y con mickey mouse

Un cigarrillo apagado adentro de un consomé con papas fritas.
Los platos en la pileta. Encimados. Con pomarola en los bordes y una cucaracha caminando, perdida, de una punta a la otra.
Los vasos a mitad servir. Dos con vino, dos con coca cola sin gas.
Las velas derretidas.
Un micrófono de pié abierto, y una salteña que rapea:

Tu vida callejera, careta
Me aburre, punai. Me agreta.
Tu vida de puta europea,
Te afina la silueta, me gusta y me golpea.

14 de diciembre de 2008

compre la cholita, señor


Las orillitas, de una cumbia conocida.
Una mujer pequeña que maneja un surtidor de nafta.
Ay, el Cusco

18 de noviembre de 2008

Un niño enfermo.
Con pijama.
Un niño que corre por los pasillos de una casa enorme y elije descansar en el placard de una de las habitaciones.

Mi mujer es un pescado enorme, manchadito. Dorado y negro. Mueve la cola y abre los ojos antes de comerse a los más chiquitos. Después se duerme sentada en un alga y llora.


video

16 de noviembre de 2008

tengo la sensación
(peor que la sangre pegada en las rodillas
y los hongos cuando no me dejan caminar)

que la cama que ahora me ve vacío, reclamando mi parte
no me corresponde.
Entonces vuelvo a mi tesis sobre los puertos,
los barcos quietitos con parejas recién apareadas

Los muelles son construcciones de mierda. Los perros se cansaron de cagar, la mierda se acumuló y ahora camino por ese terraplén mirando cómo los botecitos de plástico se alejan.

Tengo que dejarme secar,
o volver a jugar con baldes, cadáveres, y alimentos no perecederos.

2 de noviembre de 2008


sobre los platos cuando se quedan en la pileta

Los días que posibilitan
las sopas, que hierven
las cocas, que bajan
los gases, las aceitunas, los consomés.

Una tormenta, que envuelve
dos corazones. Un colchón menos ancho
una cama menos vacía,
los vestidos, las bombachas,
mi remera de Brigitte Bardot arriba del televisor
y todo el resto:
con cinta Scotch me quedo en tu costado,
empecinado por que el humor te cambie.

Yo soy una variación negra,
(de las formas del negro cuando ensucia otros colores)
Soy el campesino y la flor del truco,
el angosto, el padre de todos los padres.
el alemán petiso, el francés con amigos
Yo soy el brasileño que no zamba y le tiene miedo al carnaval.

9 de octubre de 2008

anticuerpos


acrobacia

Ana puede saltar arriba del sillón. Ana puede provocar un escándalo.
Ana es rubia, amarga. Ana no usa bombacha.
Hay una historia larga sobre Ana. Pasó algunos años rodeada de animales.

(Alguien dice que vivía en una casita cerca de la selva, sin luz eléctrica ni comida)

No voy a contar esa historia ahora.

19 de septiembre de 2008

nota al pié


Ya no hay mujeres como vos.
Porque me fijo frecuencias de besado, maneras de abrocharse el cinturón
(o incluso maneras de comer las ensaladas)

Esa música que me escribis,
Hace que la obra tenga sentido.
¿the high llamas?
¿stereolab?

¿Maneras de despedirse?

Prefiero ser un hornero.

7 de septiembre de 2008

Mas sobre alemanes y los demás

Hay algunos alemanes en una parrilla de camino a Mar del Plata.
La camarera negra se acerca y pregunta cómo les va sirviendo, qué comen primero.
Un alemán es vegetariano.
Se pone a hablar de su paso por una empresa que reciclaba mierda de vaca para hacer energía electrica.
La camarera negra le prepara una ensalada y se la deja al lado de un plato con chinchulines.
El alemán sigue hablando de la fábrica y se come los chinchulines.
Todos se emborrachan y cantan una canción Who ist der man de Marlene Dietrich y brindan.
Salen abrazados y dejan diez dólares de propina.
La camarera negra retiene al vegetariano y le da una bianda con la ensalada que no comió.
Después lo besa en la boca.
El alemán le dice que ella le recuerda a su madre.
Y sale.

5 de agosto de 2008

Sobre las orillas


Es probable que los puertos hayan dejado de interesarme. Ayer encontré huellas de otras personas en la arena y pensé que seguirlas era buena idea.
Terminé en un muelle con tablones podridos,
y flotando en la orilla,
una mujer vestida de rojo.

Necesité algunas semanas para dejar de llamar a la casa de Olga. Los primeros días la buscaba en todas partes, me empecinaba en creer que ella había elegido seguirme. Pero a medida que me daba cuenta de que ninguna de las mujeres que miraba eran ella, empecé a tener fiebre, se me hincharon los pies, y tuve ganas de vomitar constantemente.
No la llamé y lloraba. O la llamaba y cortaba. Ella sabía que del otro lado estaba su corderito. Pero ni siquiera me daba aliento diciéndome que era un imbécil.
Olga, dondequiera que esté te voy a tener conmigo, repetía sin hablar cada dos por tres.

Junto a los sombreros, hay un pañuelo que es del abuelo de Tomás. En la repisa los trofeos y el pasacasette. Antes de dormir, tomo del cajón de Tomás un casette de Serge Gainsbourg y lo pongo. Tomo un trago de vino y termino las aceitunas que me quedan del día anterior. Olga, dondequiera que esté, te voy a tener conmigo, digo. Después agarro el teléfono y la llamo. Suena tres veces. No me animo a decirle nada, pero esta vez creo que ella quiere decirme algo. Nos escuchamos respirar. Después de dos minutos, no aguanta y se ríe.

- Si no cortás vos, lo voy a hacer yo.
- No me cortes Olga, por favor. Dame la posibilidad de tener un puente, un canal. No voy a volver. Te lo prometo. Pero quiero despedirme. De alguna manera. ¿Cuál es la manera? Yo no la conozco.
- Despedite. Te doy dos minutos.
- No puedo decir nada en dos minutos. Estoy esperando que me pidas que vuelva. Si vos me lo pedis, yo vuelvo. La distancia no me ayuda en nada. Miro los barcos llegar y creo que me pasan por encima.
- Hoy me acordé que es el cumpleaños de tu hermano. ¿lo llamaste?
- No puedo comer. No puedo pensar en nada. ¿Sabés que estoy escuchando ahora?
- Acercame el tubo.
- Es fácil.
- ¿Gainsbourg? ¿A vos te gusta Gainsbourg?
- No lo había escuchado antes. En casa no hay música francesa.
- En mi casa siempre hubo música francesa. Pero la persona que vivía conmigo decía que la música lo aburría en general.
- No seas cruel. No hablaba enserio cuando dije eso.
- Se terminó tu tiempo.
- Olga…
- Y no vuelvas a llamar. Después corto y me quedo pensando. Y no quiero pensar más.
- Olga…
- Andá a dormir. Me alegro de que te hayas encontrado con Gainsbourg. Que descanses.

Tomé un analgésico y me quedé escuchando las olas golpear contra el terraplen. No me animaba entonces a los ansiolíticos y tomaba paracetamol y aspirinas. Cuatro o cinco por día. Llamé los días que siguieron a una línea para adictos al paracetamol y ahí me pasaron el teléfono de un médico psiquiatra que me autorizó a tomar medio comprimido de Clonazepan por día, a la mañana, luego del cafecito y las tostadas.

Serge Gainsbourg fue mi gran compañero el verano que vino después de Olga. Terminé robandole a Tomás el casette y me compré un Walkman en una casa de usados que estaba detrás del hotel donde me mudé luego de que él llegara.
Ni bien la habitó me dijo que no era un buen gesto comerse todo de la heladera de una casa que me habían prestado.

12 de julio de 2008

el deseo, como un tranvía



Es tan grande la tristeza. Más cuando puedo verla, cuando puedo verme adentro de la tristeza.
Cuando el vino se acaba me olvidé de todo.
A veces creo que perdí la memoria, que no puedo relacionarme con los objetos del pasado.
Junto cachivaches, flores, cartas, anécdotas, fotos, pero las miro como si el de las fotos fuera otra persona. ¿soy el mismo con el paso del tiempo?

Ser blanco, negro, verde, no ser. Siempre es lo mismo.

Hubo un día que la piel de las personas que me rodean se empezó a arrugar. Me di cuenta que en menos de cincuenta años iba a estar haciéndome pis encima.
Prefiero ser mogólico.
Prefiero ser un pony.
Prefiero ser un soldado que avanza por la nueve de julio con un casco y una luz en la frente.
Estoy cubierto de espinas.
Ahora encuentro en una cacerola una sopa eterna.
(Puedo tomar la sopa, puedo nadar en la sopa y puedo sentir que todos los fideos son parte de una comunidad de creadores de mundo)

Escribo prolijo pero tengo un millón de mundos que coexisten. El problema de mis mundos es que son diferentes. Se pelean. Se empujan. Se patean. No pueden vivir juntos

16 de junio de 2008

el dolor delivery

Atraído por la fuerza de gravedad, caigo, sereno, buscando con la mano menos hábil, una coca cola que me aliente.
Todos los perros van al cielo. Y en el cielo mi rezo. Mecánico, rasposo.
Perdí la bolsa con los billetes y quedé arrasado, con el culo entre las piernas y la creación en el bolsillo.
Salud!

3 de junio de 2008

MEIN TELEFON WURDE GESTOHLEN

video

31 de mayo de 2008

extraño los puertos, y todo lo que los puertos traen con la pesca

caleta horcón. sgo de chile

by train

Una mujer se me sienta al lado en el micro a Mar del Plata. Se me murió una hermanita, me dice. Hace unos días que no sé quien soy, dice después.

Llegué colapsado por la función de CINE. No sé si fue buena o mala, pero sentí un gran esfuerzo físico con el frío, y la cabeza en el viaje a Mar del Plata a la madrugada. Gracias a Dios que existe el vino de la Reyna Kunti y el libro de Bioy que me compré. Es sobre un político que convierte el pensamiento humano en electricidad. Me llené de imágenes.

4 de mayo de 2008

Los ojos que no me buscan, me siguen deteriorando

Muñecas que caen, en serie. Y hombres que serios las peinan, y les cambian el vestido.
Las puertas del bar se abren, entra un cowboy con un sombrero de paja y una bolsa de recuerdos que trajo de un almacén en Valencia.
Necesito una grapa, dos limones y un beso cada quince minutos.
Hay bocas mejores y bocas peores, dice una corista. Cuando él quiere abrazarla, ella se transforma en azafata y sale corriendo por una puerta vaivén.

El río se fue resquebrajando y dejó una botella a mitad enterrar:
que entre el amor y el fracaso haya un remanso en alguna media can can,
que una Barbie guarde balas en el útero y se enamore con la misma frecuencia que compra pasajes a marte,
y que mi corazón sea lo último en echarse a perder.

De la puerta para afuera, el campo prendido fuego.
El desierto es el parqué de cualquier casa de provincia.
El desierto es mi bañadera a veces.

19 de abril de 2008

dolor in progress




Das Schwarze ist zurück

Hay un hábito perdido. El de sonreir. Siempre. Hay otro recuperado, el de sangrar. Ese me interesa más que el otro. Me interesa que se reivindique lo que es sangrado.
Me despierto revolcado, meado, con un vaso roto encima del bolso. Una mujer me llama y me pregunta por las clases de sadomasoquismo. Le digo que soy yo, pero que ahora estoy a punto de bañarme, sin ganas de contarle cómo debe pegarle a su marido. Obedecé puto. Cerrá el orto y dejate pegar. Aquí está tu ama.
Mientras el agua cae encima de mi cabeza, el jabón se hunde entre los huecos de mi clavícula y el vapor ensucia el espejo (las enumeraciones largas son necesarias) pienso en un amigo que acaba de morirse. Me visto, me pongo una chaqueta de vinilo azul y saco los vidrios con una palita.
Afuera está lloviendo.
Salgo con paraguas y llego al velatorio. Saludo a la viuda con una sonrisa y le doy el pésame.

Miro a los ojos a Pablito (él los tiene cerrados)
yo, los brazos con escamas
los intestinos dándome vueltas

Ver a un muerto es lo mismo que ver a un perro con una pata más corta. No se puede cambiar. No se puede ayudar. Da asco, dan ganas de vomitar. El perro larga baba y renguea, salgo corriendo hasta que me puedo sacar de la cabeza, la pata sucia y corta.

Destapo a Pablito. Le arranco el tul blanco y encuentro un agujero en el medio del estómago. Adentro hay estampitas, una vela apagada y un disco de pasta.

7 de abril de 2008

CINE




"Tenia 11 o 12 años cuando me escapaba al cine (mientras mis padres iban al teatro)


Los engañaba. Muchas veces tenía que irme antes del final de la película porque me ponía muy nervioso, me la tía fuerte el corazón, entonces, abandonaba la sala, me desnudaba y me metía en la cama"


8 de marzo de 2008

Armónica chillando. El río suena


Escupo tabaco con la misma frecuencia que orino. Es una costumbre que heredé.
Descubro debajo del poncho algunos lunares milagrosos y no lo difundo. Ayer alguien me dijo que puede sanar con las manos y yo creo que sano con los lunares. De todas maneras, la curación es una ciencia menor.
Me excita la enorme capacidad por encontrar dificultades en todo lo que nos rodea. Un mundo sin falta no existe.
Transformar la falta en deseo es una vanidad que solo merecen algunos soldaditos de plomo.

22 de febrero de 2008

un tranvía llamado roca

Con la presicion de un taladro, avanzo.
(En un cuerpo tendido en cualquier parte que me llama de otra manera)
Mi nombre no es Martin. Josué. Leroy. León. No es Michelle, Serge, Anibal.
¿Quién soy cuando cae la noche?
¿Quién puede descifrar la fórmula que tengo debajo de la camisa?

La mitad de la noche más corta. La que empieza debajo de las sábanas, en la cama con yerba, sin estirarse desde días. El mueble de la cocina, como entonces. Sucio, con cucarachas, húmedo. La computadora prendida, la heladera descongelando.
La mirada más atrás de la nariz, antes que la nuca, antes que la sombra.
Y la sombra.
No termino de saber sobre sombras y polvos que acompañan a las sombras.

28 de enero de 2008

si yo fuera el invierno mismo (GK 1986)


Hay dolores que son angostos. Hay otros que son como una nube gris. Pero los mejores están en cualquier parte, no como un objeto preciso. Sino como un hongo que se adhiere a los otros objetos de mi casa: la comida, los zapatos, las paredes, una tijera.


24 de enero de 2008

bitte geh nicht fort

Un salón de baile de color rojo.
El está sentado con las piernas estiradas. Ella baila sola en el medio del salón. El se acerca, le dice que le gustaría tener las piernas que ella tiene. Ella le dice que hable más fuerte porque no puede escucharlo con la música tan alta. El vuelve al sillón, la música desaparece.

Se escucha una voz que dice: “YOU MUST LEAVE THIS PLACE.” que quiere decir: “USTED DEBE ABANDONAR ESTE LUGAR.”

El piensa que no hay nada peor que los finales de fiestas.
Ella piensa que no tiene un remis con código que la pudiera pasar a buscar.
El piensa que ella, por su manera de bailar debe ser extranjera. La idea lo entusiasma.

Ella:
Disculpame, ¿no tendrás por casualidad algún remis con código?

El:
Si querés estoy con el auto. Puedo llevarte.

Ella:
Vivo en Provincia. ¿Te importa?

Ella se ríe. En el camino lo hace parar dos veces; una para comprar una cerveza y la otra para subir la música y ponerse a bailar en la calle. El cree que se enamoró. Ella le niega el teléfono.

14 de enero de 2008

26 - el silencio


Lamento que,
después de todo lo comido, todo lo bebido, todo lo discutido,
todo lo escuchado, todo lo lamentado.
Después de todos
Los recuerdos, las personas, los encuentros, los desencuentros, la rabia, los conformismos, los placeres, los displaceres
Te pienso, a la distancia
Como una coreana que acaban de atacar en un supermercado cualquiera,
Y quedando, malherida,
Confundida, y con sangre pegada en el escote,
Te dejo morir.




4 de enero de 2008

Café Müller

Es como el olor del agua. Y el agua tiene olor cuando las flores están más días de lo debido adentro de la jarra.
Es olor a cementerio.
A la muerte, que me espera los jueves (y otros días donde el calorcito no chorrea)

Esta pregunta por la libertad que viaja. Y creo que tiene refugio adentro de su tablao alemán, en el bretel del corpiño de once, o entre medio de las piernas, cuando se sube mientras duermo.

El duelo porque no me necesites es grande. Como una billetera vacía.

Los ojos que no miran hacia ninguna parte y la dirección de las cosas llega por azar.
¿qué carajo es el azar? la predisposición a una catástrofe. Tus tetas como una lotería.
Han cantado línea.
La aspiro. Tomo envión. Digo diez veces que el amor es el impulso más insano que tuve, le pego una patada a la pared y escucho My darling Clementine tocada por un japonés.

Internet permite cualquier cosa.
No se trata de encontrar nada, sino de recuperarse en algunos sonidos que ni la memoria iba a poder reconstruir.

Me sereno y voy al mercado paraguayo a comprar un vino.
Tinto no, hace calor.
Blanco tampoco.
Voy a tomar agua. voy a ser un pez de color rojo y voy a mirar cómo se puede vivir con un vidrio adelante de los ojos.
Y creer que es natural.
Y explotar de alegría cuando me tiren miga de pan.

http://es.youtube.com/watch?v=GytP_qt7rb8

27 de diciembre de 2007

jaque al Rey

Ayer pensaba
Que la primera vez era inevitable. Insistía en invitarte a comer no sé que cosa. Y tomé vino para entusiasmarte (yo ya lo estaba)
Y después llegaron los cachetazos, las respiraciones entrecortadas y los besos que no se terminaban.
Ay Dios, si realmente por estos días naciste, y vivis para contarlo.
Ay Dios, si realmente todo lo ves.
Solo vos podés dar testimonio de cómo reclamo
Desde los órganos hasta los hombros pelados por el sol
Las paradas de cabeza
Y todo lo que me va oxigenando
Que nuestro encuentro sea un apelmazamiento de brazos flacos, piernas, y ojos
Que todo lo ven
Que todo lo escuchan
Y una enorme bañadera nos vaya quemando a baño Maria.

Y todos los discípulos de viaje mientras tanto,

Que así sea.

20 de noviembre de 2007

Bourre. John Williams

Un Manojo de cuerdas que se cruzan para hacer que Bach salga de un huevo. Y nace, y renace adentro de mis venas.
Me lleva de viaje a la llanura chaqueña.
Demasiado jugoso para el amor, demasiado descarnado para treparme en su árbol.
Su montecito que está en mi memoria. No bajo la forma de una foto. No es sepia. No es triste. Las fotos son algo lúcido. Pero no es el caso.
Su monte se va secando en todas mis macetas. Hay una casa que pide auxilio cuando se va dando cuenta que el perfume que trajo desde tan lejos no vuelve. No se reproduce.

Hay algo de música es esta mañana verde.

los fuegos de artificio que son rojos, brillan como lágrima en el ojo.

tal cual dice Carol, la tristeza como una frazada que acompaña. Constantemente.

http://www.coucoucircus.org/da/generique.php?id=1349

16 de noviembre de 2007

todo sobre mi martes

Escucho a Delerue, y a Jean Moreau:
Corriendo con la energía de un avión,
Estallo en mil pedazos.
Quemado, dorado por aceite, me revuelco en una ollita de acero
Inoxidable
(Inoxidable la olla)
Nadie lleva el mango de mis recuerdos
Nadie lleva la estampa de Regina Spektor en la remera.
Y lo vivo como no tuviera fans,
Como si no se supiera que detrás de su voz hay una playa nudista,
Una pileta de lona con chicos nadando,
Una repisa llena de vinos de color rosa.
Las lagunas con los patos, y los robots que hacen de patos
La melancolía como algas que se van desprendiendo desde el fondo
Interrumpiendo todo: El calor, los vientos en contra, la lluvia finita del verano.

31 de octubre de 2007

die freunde können verschwinden

Quisiera esta tarde divina de octubre,
flotar como un alga en la orilla del mar.
Que cinco bañeros, y madres que aplauden,
y los perdidos con aplausos
me quieran patear.
Ser alto, soberbio, modesto, modista
quisiera
Que los caracoles, y las conchas blancas
y toda la rambla, quisiera cantar:
La mar estaba serena,
sereno Alfredo en la mar.
Le merd est Hebe Serene.
Serene & Steve in la mar.

25 de octubre de 2007

Estreno 10 de Noviembre: ABOUT THE CAMPO


17 de octubre de 2007

Si el piano suena a 440

Dividiendo el agua del aceite, el arroz blanco del arroz integral, lo negro de lo puro, lo verde de lo madurado y lo edípico de vaya Dios a saber qué cosa; en el medio, en la línea delgada que me muestra
Insano
Solo
Terriblemente sucio
Ampliamente degenerado
Y líquido
Solemne
Triste (sobretodo eso. Triste)
Pero acompañado por lo otro. Lo verde. Lo proveniente del campo que no es marihuana. Odio el humo. Odio lo que se fuma. Odio que la gente fume tanto como odio que la gente engorde.
Y sigo insistiendo:
Un fardo de pasto que me envuelve y me recicla. Que me renueva y me deja cerca de cualquier reloj, de cualquier placard. De la luna. De las personas. De ella y de mí. De su indiferencia. Y la ternura que dice le provoco. ¿Ternura de qué hija de una gran puta?
No soy tierno. Pero tampoco soy rígido. Soy una masa que se envuelve sobre sí misma.
Soy unitario y soy diez veces federal
El alma llena de ravioles con queso. Vacio de espacio, vacio de besos.
Las cachetadas que van llegando como colados a la fiesta de los quince.
Enfermedad que se aproxima a las pupilas de la ex novia.
Tengo cáncer en las raíces del pelo.
Y me crece para adentro, y se arma una bola de pelos como la que mató a tu abuela, dice.
Y a mi se me cae el pelo y la cara de enfant terrible muerta sobre la vereda. Y los hijos vienen en triciclo, en auto, en las crines del caballo que acompaña a las hermanas.
¿De quien?
Las hermanas del otro, el tuerto, el débil. El que no grita, el que no toma las decisiones. El macho que no machaca, el puto que no putea, y todos los vómitos cerca de tu hongo, amor.
Porque no existen más los atardeceres verdes. No existe tu manía, ni tus peines berlineses, ni tus besos en cámara lenta y tus piernas abiertas mientras yo sueño con la otra.
Ahora existe el fantasma. El que me da espacio en su bañadera para que crea que es posible de esa manera y después me caiga de un precipicio.
Anarquista. Preso de los autos que quemé, las mujeres que maté, los hombres que hice grandes.
En mi rincón. Donde la sombra no termina de seguir a nadie. En el lugar donde dormía mientas preparabas las berenjenas a la parrilla. Ahí te lloro. Como si estuvieses muerta. Como si revivieras en mi pecho. De todas las maneras que exista la belleza. Siempre presente. Como el calidoscopio del decir. Y la resonancia de nuestro signo adentro de una baulera.
Ahí es donde tienen resonancia los vinos.
Yo necesito otro vino. Uno que me deje encima de una fotocopiadora, rezando un Gloria.
Como era en un principio, ahora y siempre.

Y retomo. Ese intento de definir la línea delgada del medio. No existe. Existe mi laguna y mis patos. Y el resto, el campo prendido fuego.

10 de octubre de 2007

About the Campo



Las relaciones entre la urbanidad y el deseo son el decir de esta historia. Cinco amigos comparten una casa en California y pierden el eje cuando uno de ellos decide irse de la ciudad para instalarse en el campo y criar animales.
Cowboys industria nacional, una casa compartida y el amor a la distancia.
About us, about her and the yegüita, about the campo.

“León: Marcia me dijo que está llamando a una línea donde conoce hombres delivery. Dice que le tocan el timbre y se desvisten, tienen relaciones sexuales, se visten, fuman un cigarrillo y después él se va. Marcia se queda llorando después. (…) Lo que pasa es que como Marcia vive en el campo, digo, en un pueblo que para esta ciudad es pleno campo, digo, cuando en la línea de hombres delivery dice de dónde es, si le toca uno del mismo pueblo seguro que sabe quién va.

Mónica: Yo no tengo ningún teléfono pegado en la heladera porque no es mía. Me da miedo llenarla de cosas y que después se la lleven.”

Esta obra forma parte de Estado Martha Rubio, binomio de obras formado por Ejercicio para Una Mujer y un Puma (estrenada en BA en 2007, con la actriz española Kika Garcelán, haciendo funciones en el Festival de Jaén Subalterna en Jaén, ESP y el Festival de Teatro alternativo de Ciudad Real, en ESP) y About The Campo.
Con Maria Laura Santos, Paula Staffolani, Alfredo Staffolani, Jesús Villegas, Luz Werner y Emanuel Zaldua. Textos y Dirección: Alfredo Staffolani. Asistencia de Dirección/ Producción: Eliana Demaria, Lucas Depaoli, Ariadna Quaini Perakes. Vestuario: Laura Staffolani. Colaboración Artística: Guillermo Barbuto
ESTRENO 10 DE NOVIEMBRE 21.30 HS - MANTIS CLUB - PRINGLES 753

26 de septiembre de 2007

primo y papparazzi




16 de septiembre de 2007

mi corazón es un piano desafinado

Echado en la cama de la casita, pienso que hay una bola de pelos que me rodea el estómago. Son pelos que fui rejuntando de todos los que quedaron en mi cama vacía. Siempre vacía. Siempre que se levantan y me miran desde la puerta para despedirse. Siempre despedirse. Repetición de adioses que caen como gotas de lluvia. Y la cara sobre una almohada, llena de saliva sucia, llena de migas. Hace dos días que no me levanto. Escucho el ruido de los mensajes que van llegando al teléfono y no tengo ganas de ver quién me busca. Porque siempre el que me busca, me encuentra. Y estoy cansado de encontrar gente por todas partes.
Miro el piso y hay arroz tirado. Quedó de la última paella. Quedaron calamares que con el correr de los días perfumaron toda la sala.
Nada peor que mirarme en mi casa como el protagonista de una instalación moderna. La gente mira desde la vidriera de una galería de arte y hace señas, como si fuera un mono.
Venía con un hilo de cosas que pensaba. Era un impulso por mantener una conversación con alguien sobre las venas y los recorridos. Las curvas que hacen los recorridos cuando en las venas empieza a correr agua destilada. O suero. Una bebida de limón que tiene suero. Pero pierdo el eje en el momento en el que quien mantenía la conversación me decía que tenía los cordones desatados. Siempre me dispersa que me digan que tengo los pantalones bajos, el botón desabrochado, las medias sin elástico.
De a ratos se me cierran los ojos y sueño que alguien levanta la frazada de la cama y yo estoy completamente ensangrentado, con una enorme escopeta que va desde mi cabeza hasta a mis pies que sostengo con los puños apretados. Me despierto sobresaltado y me doy cuenta que estoy a punto de hacerme pis encima. Tampoco puedo levantarme para ir al baño porque me siento afiebrado, me pesan los párpados, y no sé si las piernas van a responderme.
La última noche que salí, encontré a un hombre que subía las escaleras de la Facultad de Derecho apoyándose de un bastón. Me acerqué e intenté ofrecerle ayuda. El agarró el bastón y me empujó para que yo rodara casi por diez escalones hasta una zanja. Así mojado como estaba entré a una fiesta de amantes del jazz y fanáticos de los juegos de rol. Tomaban Americano Gancia y comían brochotes de carne. Bailaban temas ochentosos y ofrecían un compilado en CD con el total de los temas que habían grabado para el resto de la noche. Ahí la vi a Lola, cansada de buscarme, cansada de esperarme del lado de afuera sin campera. Ni bien me descubrió, me abrazó, me desvistió y me arañó la espalda detrás de un baño químico. Tanto bien me hace encontrarte, que pierdo el eje en dos minutos.
Frente a frente, en tu cama, creo que mi cuerpo se hizo a tu medida. Es raro abrazarte y mirarte los lunares, le digo. Ella dice que me muevo como un perrito. Es cierto. Si bien no es la primera que me lo dice, es la primera a quien le creo.
Las nubes se acercan para taparme por encima de las sábanas. No tienen intenciones de correrse, siento el pegoteo de las piernas sucias y las medias transpiradas. El teléfono, sonando. Manoteo un sifón que permanece al final de la mesa de luz. Aprieto con fuerza sobre los ojos. Dejo que el gas me vuelva a nublar la vista. Ahora estoy en las escaleras de la Facultad de Derecho con Lola, apoyado sobre su hombro, esperando que me diga que tiene ganas de volverme a ver.
Tengo un zumbido en los oídos por el final de la fiesta. Lola me dice cosas en voz baja acerca del color de mis ojos, mi corte de pelo, el perfume que estoy usando y que el revolcón en la zanja hizo desaparecer. Necesito que me digas otra cosa, insisto.
Silencio de Lola. Despedida de Lola. Sonrisa de Lola.
Me arranco la piel. Empiezo por los ojos, sigo por el cuello y termino en los glúteos.
Abro los ojos, escucho que hacen girar la llave de la cerradura. El corazón se me cae al piso.

10 de septiembre de 2007

Oliva

Una ciudad a oscuras. Y no a oscuras porque no hay luz, una ciudad a oscuras porque todos deciden apagar la luz. ¿Para qué? El primer habitante que prenda sus cables de colores hará comenzar el verano.
Las estaciones del año tienen que ver con la rotación de los cables sobre una fuente de energía hidroeléctrica. No todos pueden acceder a ella. Me eligen a mi que gusto de las buenas aceitunas negras y un departamento en las afueras de la ciudad.
Si mi luz inicia el proceso, todas las luces restantes van a copiarme. Solo tengo que levantar el brazo derecho y mis vecinos ir copiándome uno a uno. Este mecanismo no es simple a la vista. Puede observarse como un dragón chino que va agregando patas (y dimensión a su cola) a medida que avanza por un desfile.

Insisto en que se fijaron en mí por las aceitunas. Me gustan enormes. Sin carozo. Puedo comer un frasco de aceitunas sin pestañear. También puedo tener un coito mientras como y acabar con otro caudal. Si mi organismo resiste más de una bolsa de aceitunas por día, me expulso a través de mis genitales con una sustancia que desafía al semen convencional y que se manifiesta menos sólida al tacto, aceitosa de primera impresión, de color morado y con perfume a vinagre blanco.
Antes de las doce, un manojo de campanas me avisa que tengo que empezar a hacer girar el interruptor de los cables colorados. De ahí en más, a medida que algunos autos pudieran avanzar por la ciudad, debo mantener la calma, y con una escopeta, ir disparando a cada uno de los faroles que ingresaran. Cuando cesara el ingreso de los móviles, acciono la segunda tanda de interruptores. A esta altura, ira subiendo la temperatura.

El verano no tiene que asustarme. No tiene que incomodarme. No tiene que volverme efervescente. El verano no es la transformación del invierno. No borra al frío ni a sus recuerdos. Tiene que ver con las mudas de ropa. Manojos de lana, camperas de corderito, trajes de buzo, poleras, calzoncillos largos, amores a la distancia, amores que no llaman, que no dicen, que no aman. Con ese deseo barroco de ponerse ropa como si fueran capas de calor. La ropa no da calor. La ropa no viste. La ropa desviste la belleza de andar sin ropa.

Empiezo a transpirar y me voy arrancando la camisa a medida que subo las escaleras y llego hasta el borde de la tercera tanda de interruptores. Me asomo por una de las ventanas y veo que los primeros metros que se fueron iluminando descubren a los hijos de los dueños de las terrazas bailando música andina, unos encima de otros, queriendo saber de qué se trata estar encimados, qué es lo que cubre al cuerpo cuando se quedó sin ropa. Una gorda canta coplas. Un negro toca el sicus. No puedo avanzar. Agarro desesperado la perilla de la tercera tanda de interruptores. Ilumino al negro y a la gorda más allá de la voz de ella y del sicus de él. Hay otras personas que aplauden. La luz los obliga a mirarse a los ojos. Sigo subiendo la escalera. Llego al borde de mi terraza y extiendo el brazo para que mi vecino sepa que tiene que acercarse a sus interruptores y seguir adelante.
Hago crecer mi mirada, pero desaparecieron los hijos de las terrazas y mi vecino. Espero en silencio mientras el aire húmedo y pegajoso me hace gotear el bigote. Me abro la bragueta y hago pis desde arriba. Escucho caer el chorro finito. Una mujer grita, y no puedo reconocerla. Le pido desde mi lugar que se acerque al último metro cuadrado de luz. Veo que tiene poco pelo, con rulos, que está erguida y que su sombra recortada parece un bonsái. La mujer me dice que acaban de matar a su perro.
Me asomo para que me vea llorar. Me angustia que se mueran los perros y que la gente sufra por eso. Sigo adelantando el tronco por encima de la baranda de mi terraza. La mujer desaparece. Tengo miedo de caerme. Bajo las escaleras. Salgo a la calle, rompo la ventana del vecino. La primera dependencia está vacía. Busco el interruptor, prendo la primera perilla. La casa se ilumina. Mi vecino me saluda, la mujer erguida está vestida de mucama, le sirve un Martini a mi vecino y sigue llorando por el perro muerto.
Mi vecino la toma de la nuca, la besa en la boca. Le chupa los labios con delicadeza, mira por la ventana y levanta el brazo. Un japonés de tiradores entiende la señal. La ciudad se enciende de casa en casa.

Las aceitunas fueron embasadas para ser comidas en invierno.
En verano hay que tomar Coca Cola.

27 de agosto de 2007

Taller de Escritura

Taller: La escritura como espacio de creación en diferentes formatos.

El trabajo se apoya en 3 ejes;

La creatividad como punto de partida:·
. Materiales múltiples para un objetivo común:
. Las dificultades de la hoja en blanco
. Collage narrativo
· La lectura como un espacio de motivación: Abordaje según intereses personales.
. Desarrollo individual de acuerdo al género de interés (narrativa/poesía/teatro/ensayo/ investigación.
· Trabajo y seguimiento de un primer material: Parámetros para pensar el relato y la narración infinita.

Desarrollo de acciones principales, esqueletos y estados narrables.
· Creación de Personajes.
· Investigación sobre vínculos: relación de tiempo – espacio – y posibilidades en las relaciones.
· Desarrollo de disparadores no literarios (fotografía, cine, teatro, artes gastronómicas, textos argumentativos, intereses particulares)

Trabajo de Escritura y Lectura:
· Seguimiento y Evolución de consignas de escritura según géneros de interés.
· Procesos de lectura y corrección
· Apoyo en materiales teóricos
· Publicación y seguimiento de los trabajos según el interés de cada tallerista.

Las clases son grupales (no más de 5 personas por grupo y se dictan en Azcuénga 1068 PB F)Arancel: $60 Mensual Consultar por clases individuales o corrección de proyectos de investigación en desarrollo. Docente: Alfredo Staffolani*
GRUPO 1: Miércoles 18.30 a 20.00 Hs
GRUPO 3: Sábados de 16 a 17.30 Hs

Consultas: 4824 8984/ 15 5813 5410

*Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y periodismo en TEA. Además, se formó en narrativa con Alicia Steimberg y en dramaturgia con Alejandro Tantanián.Como escritor, publicó Celia en tres Tiempos, primera finalista del certámen Nuevo Sudaca Border de la fundación Belleza y Felicidad (2005). Fue ganador del concurso de narrativa breve de la Editorial Nuevo Ser con el cuento “El Hábito de Alquilar” (2004) y Finalista en el concurso de nuevas letras hispanas de la Universidad del Nordeste.
Además, colabora con el Proyecto Sherezade de escritura de la Universidad de Winnipeg, en Canadá..Como dramaturgo, estrenó Celia K, adaptación de la novela Celia en tres Tiempos para teatro y Ejercicio para una Mujer y un Puma, basada en La Voz Humana de Jean Cocteau, participando en el Festival Jaén Subalterna, en Jaén, Festival de Teatro y Nuevas Tendencias Culturales, en Valencia, España (2007). Actualmente, ensaya About the Campo, a estrenarse en noviembre de 2007.
Como periodista, colaboró con el diario La Nación digital, la revista El Pasajero y La Cultura , La Luciérnaga-Clap , La revista Una Theta (de Puebla en MX) y la Revista Amantes.Es docente universitario, del nivel medio y tallerista en la Universidad de Buenos Aires y de manera privada.



Alfredo Staffolani

http://3tiempos.blogspot.com

12 de agosto de 2007

las historias de él y la lili

un hombre luego de ser abandonado, se conecta a internet y junto a su ex, producen esto: Nada más claro para pensar en un proceso creativo. El azar del chateo es todo cuanto veo.



lili marlene dice:
mi amor
él dice:
como llegaste?
él dice:
me voy a valencia en febrero. si no estás ahi, viajo a berlín, pero te traigo conmigo
lili marlene dice:
bue no sabes k tormenta
lili marlene dice:
asi asi
lili marlene dice:
muy dura la llegada
él dice:
si. solo voy a viajar porque te olvidaste un peine en mi casa y quiero devolvértelo
lili marlene dice:
jajjjajaja
lili marlene dice:
esa es buena
él dice:
hasta cuando estaras en valencia?
lili marlene dice:
en berlin no se
lili marlene dice:
y en valencia menos
lili marlene dice:
pro ahora estoy haciendo mudanza
él dice:
y en argentina?
él dice:
jejej
lili marlene dice:
k no veas k lio
él dice:
uh, lamento no poder ayudarte, pero un flete desde aqui me saldra un poco caro
lili marlene dice:
argentina esta en mi cabeza todo el rato
él dice:
amor
lili marlene dice:
k es un flete
él dice:
un camion de mudanzas
él dice:
te prometo que voy a ir a buscarte cuando menos te lo esperes
lili marlene dice:
siiiiiiiiiiiiiiiii mi amor
él dice:
y seremos ciudadanos de mundo. haciendo performances con café por todas las fiestas del universo
lili marlene dice:
jajajajja
lili marlene dice:
mira k te gusta a ti la fiesta
lili marlene dice:
no me llevaste a ninguna por cierto
él dice:
pero contigo, sino no es fiesta
él dice:
es cierto. pero ya me llevaras vos a mi cuando vaya a buscarte
él dice:
tenes que prometerme algo: si alguna vez soñaras conmigo, escribime y contamelo
lili marlene dice:
SI DALE
lili marlene dice:
COMOVA TU OBRA CON G?
él dice:
muy bien... creciendo mucho
él dice:
y ahora estoy dirigiendo una, que es la que llevaré a españa
lili marlene dice:
ASI
lili marlene dice:
COMO SE LLAMA
él dice:
about the campo
él dice:
si queres, cuando te acomodes un poco, te la mando para que la leas
lili marlene dice:
CON KIEN
él dice:
con 7 actores
lili marlene dice:
BUENO BUEONO
lili marlene dice:
K SUERTE
él dice:
si, estoy contento. espero resulte
lili marlene dice:
A VER SI ME DIRIJES
lili marlene dice:
ALGUN DIA
él dice:
la obra la voy a hacer en españa con actores españoles
él dice:
pero primero quiero probarla en bs as
él dice:
cuando viaje, me decis donde estas, y luego actuas conmigo
lili marlene dice:
BUENO AKI TIENES UNA ACTRIZ ESPANYOLA
él dice:
obvio. te voy a ir a buscar a china si fuera necesario
lili marlene dice:
OLE
lili marlene dice:
Y CUANDO ENTONCES
él dice:
en febrero seguramente
él dice:
tengo que hablar con K para que me aconseje un poco sobre las fechas de los festivales
lili marlene dice:
Y HABLA CON P TB
él dice:
si si claro
lili marlene dice:
K LA TIENES MAS CERCA
lili marlene dice:
BUENISIMO
lili marlene dice:
ME ALEGRASTE EL DIA
él dice:
vos la vida
lili marlene dice:
MI AMOR
lili marlene dice:
COMO FEURON LA VACACIONES
él dice:
fueron muy bien. descansé y trabajé un poquito
él dice:
tuve un sueño extraño en el avion. eras azafata del vuelo y no me querias traer mi comida
lili marlene dice:
JJAJAJJJAAJAJ
él dice:
y cuando te preguntaba el motivo, me decías que era porque yo tenia tu peine
él dice:
jejejejej
lili marlene dice:
YO SIRVIENDO TE A TI
él dice:
jejeje si
lili marlene dice:
BUENISIMO
lili marlene dice:
ME DEJE EL PEINE POR TU PRIMER SUENYO
lili marlene dice:
TE ACORDAS
lili marlene dice:
EL PEINE ENORME
él dice:
ay, me habia olvidado
lili marlene dice:
SISI
él dice:
y sabes que en mi obra está la escena del peine enorme
lili marlene dice:
TODO DE PEINES MIRA VOS
él dice:
y hay un personaje que lleva tu nombre
lili marlene dice:
JAJJAJAJAJJA
lili marlene dice:
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
lili marlene dice:
TENGO K HACERLO YOOOOO
él dice:
si, porque la escritura da esa posibilidad, de inmortalizar las cosas
lili marlene dice:
ME MUERO DE LA RISA
él dice:
jejejejeje
lili marlene dice:
SI
lili marlene dice:
BUENISIMO
él dice:
bueno amor, me tengo que ir. siempre me renueva encontrarte. espero tu regreso sea todo lo bueno que esperabas. y espero que pronto estemos trabajando, soñando, juntos
él dice:
no dejes de escribirme

el lado oscuro del corazón


who ist der man (volvé que escuchamos a Marlene Dietrich. Como Antes)

Apago y prendo la luz. Apago y prendo la luz. Salgo a la puerta. Vuelvo. Apago y prendo la luz. Me revuelco en las sábanas (las de cuadros, las que nos regaló el compañero de trabajo de mi vieja, el gordo, el de lentes) Debería bañarme. Estoy pegoteado. Respiro y largo el aire en tres tiempos.
No me acostumbro a los viajes. No me divierten los aviones, los micros, los hoteles, el check in, el check out, las valijas, la percha bolso para el traje. Pero más me complica que viajes vos. Hoy estuve todo el día hecho un imbécil. No atendí el teléfono. Ni siquiera quise atenderte cuando llamaste al celular. No fui a trabajar. No arranco bien el día si no te veo al lado de la cama.
Insisto con mi teoría: vos no sos mi media naranja, creo que somos dos naranjas que necesariamente tenemos que estar en la misma frutera, amor. Y hoy la frutera está vacía. Yo estoy sentado en la computadora del estudio y la miro. Te pienso en Comodoro Rivadavia, girando con el taxi por la costanera que llega al triángulo de la ciudad, cerca de Casa Tía y el Bingo, seria, con el traje verde y la remera de la gota (estuve mirando tu placard y deduje que llevabas eso puesto. Segundo paréntesis. Reíte. No puedo dejar de usarlos)
Mañana planeo tener un día más animado. Me anoté en una libreta un par de cosas que no puedo dejar de hacer: volver a la oficina, atender el celular, llamar a mi analista, pagar la luz, pasar por la casa de mi hermano a devolverle plata y comprar una pastilla para el inodoro.
Si me paro frente al espejo y me miro, voy notando que me salen cascaritas debajo del codo. No es alergia. Pero creo que dormir con vos me mantiene hidratado. A veces me asusto. No termino de saber el camino exacto que nos llevó a estar juntos. Es algo que debería preguntarte. El entusiasmo es una sensación que no puedo definir con precisión.
El día que nos cruzamos camino a La Quiaca, cuando terminabas de lavar los platos, pensaba que encariñarse con vos era más fácil que sacarle la cáscara a las uvas. Mientras charlábamos te miraba la boca y creí que iban a pasar años antes de meterme dentro. Me invitaste a dormir, y fue de las mejores noches que recuerdo. Apoyé la cabeza en el lugar que el corazón te late más fuerte. Me di cuenta de que tenés un ritmo distinto. Te late más veces el corazón que al resto.
Mañana además hay que descongelar la heladera, amor. Iba a pedirte que anduvieras con ojotas, al menos en la cocina. Creo que tiene un problema y hace descargas de electricidad. De hecho, dejé una botella de agua hace un rato y cuando abrí la puerta se apagó el televisor. Por las dudas voy a cortar la luz. De a ratos me viene el sueño y tengo pesadillas. Hay un frasco de imágenes desordenadas. Yo muerto al lado de la heladera, vos en el televisor hablándome. No encuentro el Clonazepan. Ni la valeriana. La gata meó por todas partes. Parece que intuye que no está mamá en casa. Me mira y pone las orejas duras. Pero sigue meando. No entiende que el lugar está en las piedritas.
Tengo que ordenarme. Seguir respirando por la nariz y largarlo por la nariz en tres tiempos. Cuando quiera acordar va a ser de día y voy a poder llamarte.
Miro los mails y encuentro uno recién escrito por mi papá. Dice “Hola hijo, soy papá. Quería saber como estaban. Ahora tengo banda ancha. Saludos, Papá.”
Lo imagino escribiendo y de a poco me voy serenando.

1 de agosto de 2007

about the alice (siempre maravilla)

No sé porqué Alicia ha publicado tan poco. Es posible que ahora este pensando en esto porque me llevé a Mendoza una buena antología de Sara Gallardo. En el prólogo dice que publicó poco, también.
Y hay una sensación de nostalgia detrás de eso. Sin lugar a dudas. Ahora pienso que la escritura es un diálogo posible con el público. Pero me imagino que esto viene de la mano de mi experiencia reciente con la dramaturgia.
Hace un tiempo, cuando tomaba el té con Alicia y después escribíamos, pensaba que la publicación era una instancia perdida, una posibilidad que venia solo detrás de algún concurso, y como me cuesta ser perseverante, supe que no iba a tener constancia para presentarme.
Sin embargo me presenté y me presenté y perdí y perdí.
De todos modos, ahora la escucho en Internet hablando del oficio del escritor y me agarra un impulso animal por llamarla y recordarle que la quiero, que siempre será mi gran maestra y que voy a abandonar la dramaturgia para volver con ella a la narrativa. Imediatamente, me preparo un té y pienso que la escritura trasciende los géneros, las intenciones, y los impulsos animales. Pero no quiero desviarme: insisto con que cuando sé que un buen escritor no publica, me lleno de nostalgia.
Y tanto me lleno que termino rebalsado y me dan ganas de volver a pensar que esa relación histérica entre los materiales, las editoras, las empresas, la frustración, las correcciones es la única posibilidad de ordenar los momentos de escritura en cualquier parte, y para un cuaderno que pierdo, cada dos por tres.
Al minuto, me encuentro urgando este cajón cibernético que abandono cada tanto. Y se reafirma en su propósito original: hacer de mi pc la mesa de cualquier bar que me encontró haciendo tiempo y escribiendo cualquier cosa.
Alicia es la mejor escritora que conozco. Creo que es la mejor porque cada cosa que dice me parece que es material científico. Es exacta. Tiene un lenguaje muy peligroso. Enseguida querés escribir como ella.
Ahora los alumnos me plantean los problemas de la escritura. Cada dos minutos me retomo en el living de su casa, lleno de miedo. Esperando que me de respuesta sobre mi texto.
y creo que el único problema de la escritura es pensarla como una posibilidad de decir cosas o por el contrario, una herramienta para no decir nada. Todo está dicho o escrito por alguien. Incluso por nosotros mismos.
Pero hay una segunda instancia, y es la que en general preservo. Encontrarse con los textos por segunda vez, como si fuera una tía que nos presentaron en algún entierro, nos provocó una sensación de absoluto amor u odio, y desapareció enseguida. La reescritura es tan creativa como la primer escritura.
Y sigo hablando de lo mismo. Quiero pensar en Alicia, a su edad, en su casa de la calle Don Bosco, en Almagro, cerca de la confitería Las Violetas. Pero no puedo. Alicia es como el prólogo de todos mis libros y el epílogo de uno que todavía no está escrito. Incluso de este momento about the alice.

29 de mayo de 2007

no soporto dormir




3 de mayo de 2007

coplas para la muerte de mi parte




yo quiero tener un millón de amigos (pero que todos sean clones de los 5 o 6 que hay ahora)




30 de abril de 2007

la sonrisa a VISA

puta enferma. enferma. tísica.
copla norteña que repite:
puta amable. enferma. tísica

la tarde que se cae como los calozones y nos encuentra revestidos por el mismo olor.
Una torta seca, dos mates y la música de Serge que chilla.

Estoy pensando en una performance en una fiesta electrónica. Con un termo que volcara café sobre la cabeza de una rusa empastillada.

Pierdo el eje. Pienso en el abrazo que mejor me cae y creo que estoy a quilómetros de ditancia.
silencio de campo.

Insisto.

26 de abril de 2007

el tren que vuelve en Todo sobre mi amante no era tal (que venga)

Tanta agua bajo el puente y pocos puentes en el agua.
Sin leer a Barthes puedo pensar algunos fragmentos del discurso amoroso. Porque si discurso con D mayor es todo lo que cobra sentido por las condiciones que lo producen y lo circulan, si el discurso crece con la información que se multiplica con los días, las horas, los gritos y todo eso, entonces la niña negra llenó de discurso el cuerpo.

¿pero hay discurso que empiece por el cuerpo?

entonces la D mayor debería ser una C. Volvamos a empezar:

En lo tranquilo de cualquier tarde, en lo gris. En lo amarillo de un diente o de los labios que explotan. En el medio de todo eso (insisto con decir todo eso, porque ese todo es mi D mayor, la del discurso) Celia dice que su casa es arte, que su arte salió de la casa y que su libro (que ahora es mio) creció con la distancia.

Corréte. Sé testigo de la noche azul que pasamos con ella. La bonita. La curva. La precisa T.

Fotos de berlin. Cabaret Song. Utte Lemper. Who ist der man. León. Lyon o cómo más te guste.

¿Supiste que por vos escribo una novela?
Tu dejeza me hizo menos digno
y tu encuentro me renueva.

Insisto. Mi D de discurso grande hoy rebota en todas las paredes.
Socorro quinto año.

20 de marzo de 2007

el puma en imágenes











9 de marzo de 2007

los 400 golpes


24 horas para la salida al ruedo del primer Ejercicio para una mujer y un puma.


Insisto: "Ir y quedarse, y con quedar, partirse"


Ejercicio para una mujer y un puma

Con Kika Garcelán Ortiz
Dramaturgia y Dirección: Alfredo Staffolani
Diseño Sonoro Musical: Guillermo Barbuto
Diseño de Vestuario: Laura Staffolani
Asistente general: Claudio Blanco

Colaboración Especial: Pepa Cases, Paula Staffolani, Luz Werner

Estreno sábado 10 de marzo 21 hs
Espacio Urbano/ Acevedo 460 (Palermo/ CABA)
Entradas: $10 (Desc est y Jub)

Selección Musical
Steve Reich
Bola de Nieve
Ginamaría Hidalgo
George Delerue (sobre los films Jules et Jim y La Piel Dulce de JF Truffaut)
Guillermo Barbuto (composición original)

Síntesis Argumental
____________________________________________________________________
Motivado por La Voz Humana de Jean Cocteau.

Ella es comisario de abordo. Conoce la normativa de vuelo como nadie. Maneja cuatro idiomas y algunos dialectos aborígenes. Tenía un puma como mascota, pero debió regalarlo. Tenía una planta carnívora y la tiró por el balcón. Piensa en Dios, pero responde a la figura de José como la posibilidad de creer en el amor.
¿Es posible ser católico y pensar que Jesús no es hijo del Espíritu Santo?
Llegó una madrugada de una fiesta de la compañía donde trabaja y su marido no estaba en casa. Buscó su ropa, pero se la había llevado.
Desde entonces, solo hablan por teléfono

30 de enero de 2007

La Mirada (como espacio de discusión)

Acerco un texto que publicará en marzo La Luciérnaga CLAP. Ellos me pidieron una nota sobre alguna obra, pero me quedé en el intento pensando cómo. Del fallido provino lo que sigue:


La mirada, como un espacio de discusión



Hay una pintura que me impresiona. Lo hace desde hace tres años, cuando compré el libro que la traía, en la página 27 del anexo “pinturas e ilustraciones”. Se trata de la serie “Siete Últimas Canciones”, de Guillermo Kuitca. En una de ellas, un acrílico sobre tela de 1986, hay un hombre que viste de negro, parado en el borde de una sala. Delante de él, una silla. Hacia la derecha, un cuerpo en el suelo. Otras sillas dispersas en el salón. Dos o tres puertas pequeñas (probablemente desproporcionadas) en los laterales. Rojo intenso.
Desde que supe que estaba en el MALBA (en el primer piso, en el pasillo paralelo a la escalera mecánica) la visito. La primera vez que estuve cerca, pude leer que la frase que en mi anexo de “pinturas e ilustraciones” es ilegible, dice “yo miento porque mi voz no miente”
Es notable como esa imagen, se completa con lo que dice de si misma, y me completa, cada vez que vuelvo a ella.
Aún así, intento reproducir el impacto de esa combinación, y me es imposible.
Me involucro al punto de no poder disociar los elementos que me permitirían describirla (su textura, los materiales, el momento en el que fue creada, sus personajes, la frase) y pienso en la dificultad de construir un modelo de lectura, en actividades dependientes de la mirada del otro, tal como sucede en la pintura o el teatro.

Es en este punto donde la crítica, debe encontrar el equilibrio. Poder traducir de manera precisa cada uno de los elementos que dieron origen a la obra para que el espectador construya su propio modelo de lectura. Si bien el discurso de la crítica es argumentativo porque debe generar opinión, no debería cerrar la posibilidad de que nuevos discursos pongan en discusión su mirada.
En el caso del teatro, los estilos de época, las nuevas formas de construir dramaturgias más cercanas a textos no teatrales y la coexistencia con las obras de autores clásicos y contemporáneos, provocan una paleta de colores difíciles de sumar en una mirada homogénea.

Ricardo Bartis, en Cancha con Niebla (ATUEL, 2003), dice: “Se percibe la carencia de la mirada lúcida de la crítica, que no separe y clasifique de acuerdo a modas conceptuales. Estoy convencido que a partir de los años 80 los intelectuales comenzaron a parecer ministros, es decir, a pensar dentro de los límites de la realidad. El teatro cayó en esa trampa e intentó buscar legalidad, en lugar de afirmar su aspecto minoritario y marginal”

Tal como sucede en la pintura de la serie Siete últimas Canciones, una imagen podrá solapar a otra, interna, que a los espectadores no nos llega directamente, sino a través de cada uno de los elementos que la obra nos ofrece en su totalidad.
La mirada crítica acompañará la nuestra, pero solo como un espacio de discusión, al que podremos volver, tantas veces como nuestra inquietud lo pidiera.

12 de enero de 2007

tell me lope

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

30 de diciembre de 2006

diga, wisky

primer párrafo de Lucio Bordenave


fin de año para "dormir al sol" de Adolfo Bioy.


"Con ésta van tres veces que le escribo. Por si no me dejan concluir, puse la primera esquelita en un sitio que yo sé. El día de mañana, si quiero, puedo recogerla. Es tan corta y la escribí con tanto apuro que ni yo mismo la entiendo. La segunda, que no es mucho mejor, se la mandé con una mensajera, de nombre Paula. Como usted no dio señales de vida, no voy a insistir con más cartas inútiles, que a lo mejor la ponen en contra. Voy a contarle mi historia desde el principio y trataré de ser claro, porque necesito que usted me crea . La falta de tranquilidad es la causa de las tachaduras."

27 de noviembre de 2006

f.a.r.s.a



con los amigos de la fundación, en la fiesta de cumpleaños de la Dra. Giovinazzo

9 de noviembre de 2006

la próxima puerta (je suis francois)

8 de noviembre de 2006

Lucio Bordenave, desde el Frenopático

A la huella a la huella, Millán:


Abro los ojos a los ojos de la ciudad menos pensada. El Barcelona de Stefy y de Pablo. Esa ciudad de mierda donde la gente queda alojada, vive años y se olvida de quienes fuimos antes de que el arrebato nos quitara de encima.

Probablemente no haya sido el arrebato.

Abro las costillas a la tarde menos muerta de todas las de los días que pasaron. Asqueado de tanto Chaco y Santa Fe Norte. Repleto de mujeres con sonrisas enormes y colores de catálogo. Antes de la clase, pensando en la casa que sigue vacía, su voz, que acatalanada como suena, me dice lo mismo que ese octubre y caigo. De culo al piso.

¿Cómo dices? ¿Qué fue turbulenta mi salida?
Fíjate que no soy de decir las cosas. Que las pienso una vez, las digo. Y que a la segunda, las hago. ¿Acaso crees que cuando te conocí pensaba en estar aquí?
Me conectaba de a ratos, cuando eras preciso en las respuestas. Me conectaba cuando decías que no eras un niño, y yo te creía por lo consistente de tus muslos.

Pero me harté de ti. Y de tu prisa por no resolver nada.

Tengo que poner alguna resistencia, pienso.
Me acuerdo de la noche que te llamé. Llovía a cántaros. Me dijiste que estabas con amigas, comiendo una pizza. ¿Para qué te llamo? Porque no puedo estar quieto si pienso en vos. Me masturbo y no alcanza. Me arde la zona que descubriste.
No te llamo de casa porque cortaron la línea. Perdoname.
Es cierto. Vos no pedís que lo haga. Pero no aguanto. ¿Te vas a Barcelona?
¿Qué hago ahora? No soy el mismo desde hace dos semanas.


¿Cómo seguí?
Y pasaron meses de mierda. De no comer y de pensar que no iba a llegar Virginia en su barco. Negro el barco. Negra ella. Pero me chupó. Me sacó todo lo bueno y todo lo malo. Todo lo que había hasta entonces.
Gracias a ella, me pude amigar con las fotos que me quedaban, con las canciones de Luis Salinas, con el disco de Chavela, con las empanadas salteñas, con el departamento de Belgrano al 1600.

Tanto mejor cuando el barco de Virginia me pidió que me fuera en un bote de emergencia. Perdido en el medio del mar (negro) me acordé de ese día de lluvia y pensé que cuando intervienen las personas que se quieren, predomina lo bélico. Entonces, estoy a tiempo de buscarte.

Después de todo, cuando te fuiste, ni nos dirigíamos la palabra.
Que ahora me llames, que venís, que la vida, los años, los momentos, los besos en cámara lenta, que mis piernas, que las tuyas. Un empujón para seguir escribiendo.

25 de octubre de 2006

lesión

Belleza que cruza a lo mejor de mis padres y su entorno (entre ellos, lo mejor de mi tía) en una despedida de solteros



fractura incidental en alguna fibra
del alma
el tiempo
entonces, agua. Para darle al cuerpo
Para ponerle a la flor (del muerto)

jadeo

Casi las seis. Salgo de la oficina con un humor de perros. Atiendo a la última orden.
- Saque la bolsa de basura, me dice.

Avanzo por Lavalle hasta Maipú. Antes de doblar en el Café de la esquina (antes funcionaba la confitería El Reloj) me tientan con unas putas jovencitas. Entro. El boliche está vacío. Un travesti detrás de una barra con botellas vacías me ofrece un Wisky. Le digo que no, que solamente tomo Americano Gancia. Dice que el dueño se olvidó de comprar, que si quiero que me la chupe. Sí, que se la chupe, señor. Que le baje los pantalones y se la chupe. Déjeme masticársela, me dice. ¿Por cuánto?
Me arrepiento. Pregunto si no hay mujeres del otro lado del biombo.

Soy flaco. No tengo pelos. Las tetillas parecen un dibujo. Pero tengo los brazos largos. Las venas de los brazos como cañerías.
Recostado en ese colchón parezco un cadáver. La luz violeta me hace fosforescente. Soy un holograma sobre un pedazo de goma espuma. La gorda se acerca.

Nota al pié de la gorda: No es una figura mitológica, es Pamela, de Caballito. Tiene un menor a cargo. No hijo natural. Con tenencia expedida por el Juzgado de Familia de Quilmes. Se lo enchufó la madre, que lo tenía en guarda. Paraguaya la que vive con ella, sin documentación. No se naturaliza porque le están por ofrecer un trabajo en Asunción, y espera. Espera además en la casa a Pamela, cuida al hijo, le plancha el guardapolvo blanco con Presto. Cobra un subsidio del Estado Italiano. Una pensión que recibía otra mujer que vivía con ella y que ahora está esperando morirse en un hospital. La vieja no tiene familia que reclame. La pensión no está mal. Alcanza para comprar algunas porquerías en el supermercado, asegurarse los útiles para el cuaderno del hijo de Pamela, las vacunas a Pamela. Que nadie sepa que Pamela tuvo todas las pestes del mundo de las pijas.

Subite que yo me muevo. Si te movés, hacés presión sobre mi cadera y yo pierdo el eje. Todo nace en la columna, Pamela.

18 de octubre de 2006

otro punto de vista

ADOLFO BIOY CASARES - UNA MAGIA MODESTA


"Sueño que entro en la sala de un cinematógrafo. En las primeras filas hay espectadores de cabeza muy grande; entiendo que son dioses y que el film que ven es la vida. Sentado en el fondo de la sala, de repente me veo en un rincón de la pantalla; soy espectador de mi propia vida.

Entonces tengo una revelación; sé porqué un Dios bueno permite que nos pasen cosas horribles.

Comprendo que no importa lo que nos pase, porque no somos reales, sino un entretenimiento para los dioses, de la misma manera que los personajes de los films lo son para nosotros"

domingo

2 meses después

Retomo este espacio como lo que quiso ser. Lo retomo como el cuaderno que tengo en el estuche de la mochila. Lo retomo con el firme propósito de no abandonarlo, pero si de abandonarme en él para transformarme a medida que los dedos digitan y las palabras se acomodan unas detrás de las otras.

Compartir los estímulos. Transcribo un texto de Cocteau en OPIO sobre el teatro y el cine sonoro:

"Me despierto sobresaltado, con la lengua seca. Octavo día sin armar una sola pipa. Lengua viva del sueño, lengua muerta del despertar.
Me lavo los dientes pensando en los gags del cine americano. Montaje de los films. El sueño, en lugar de proyectar sus atroces gags, monta el film en nosotros y nos lo deja. Luego sus gags pueden servir a otros montajes.
Me visto. Estoy impecable. Huelo bien, estoy derecho de andar. Esta mañana los pájaros se regocijan. Yo había olvidado la mañana, los pájaros.
Primera salida en automóvil. He ido a leer La Voz Humana ante el comité de lectura de la Comedia Francesa. Saloncito oscuro, lleno de cuadros que representaban a Racine, Molière, Rachel. Alfombra verde. Lámpara de juez de instrucción. Los socios escuchan adoptando las poses de algún cuadro célebre. El administrador frente a mí. Tras él, otro viejo de barba blanca.
Mientras leía pensaba: El bulevar ha cambiado de sitio. Pertenece ahora al teatro llamado de vanguardia. El público busca en él audacias excitantes y el éxito impide que los directores varíen y ensayen las obras. Soy testigo del féretro. Muerte del teatro a causa del cine sonoro; por lo tanto; renacimiento del verdadero teatro.
Este teatro parece demasiado singular, demasiado excepcional para existir, sobrevivirá solo porque nada podrá ocupar su lugar.
Toda forma pura es irremplazable. Irremplazables los relieves, los colores, el prestigio de la carne humana, la mezcla de lo verdadero y lo falso.
Sigo leyendo. Ahora estoy pensando que el teatro del bulevar se convertirá en el cine sonoro perfeccionado.
La obra en un acto, un acto rápido, vivaz, robusto. La obra en un acto recobrará su lugar entre una película muda de Chaplin y una película sonora.
Sugiero que el teatro este en un barrio capaz de proporcionar un apoyo de público, un público de barrio al que se unirá después un público de snobs y aficionados.
Añadiré que debería ser un teatro simple, un estilo rojo y oro, con una iluminación modelo, y maquinistas jóvenes que reemplacen todas las grúas y los escenarios giratorios del mundo. Fin de la lectura."

2 de agosto de 2006

el encuentro

En la casa de Agusto (Augusto), el hermano de Villanueva.
Mary conoce a su cuñado y le dice que la de ellos, es una familia de Bohemios.

"¿Vos escritor y hasta la vejéz empecinado con eso?. Este, veterinario. Familia de Bohemios. Era una liberal tu madre. Claro, eran los sesenta."

Villanueva presenta a su mujer luego de la muerte de su primera esposa.
Es ella, le dice. "No me animé a presentarla antes"

Mary y Augusto se caen muy bien.
Augusto le dice a Villanueva: "tiene algo. No sé qué es, te viene regio"

Villanueva pide puros, una manzana. No dice mucho más.
Se emborrachan.

Bailecito.

Triste y solitario (final)

7 de julio de 2006

Murió el cineasta uruguayo Juan Pablo Rebella (y edipo cobra vida)

Hay una ráfaga de cineastas que se mueren, pienso. Justo el día que se me ocurre mi primera película. Estoy conectado con la imagen de una mujer en la sala de espera de un hospital. La mujer no fuma, pero tiene un cigarrillo que se consume entre los dedos.

El suicidio de Dolores Bengoechea en Madrid me alegró. Ella había hecho una docena de películas basadas en novelas de Corin Tellado. Yo odio a Corin Tellado. Y odio a la gente que la lee. De hecho, tenía un grupo de gente que conocí por Internet, todos anti Corin Tellado. Un día programamos una cena, íbamos a quemar los libros que tenían nuestras familias, las librerías de saldos. No fue nadie. Llegué al Correo Central, esperé, pero no llegaron. Me había entusiasmado con la idea.

La mujer del hospital (La protagonista de mi primer largo) se llama Clara. Como mi mamá. Hace dos años que no la vemos. Se fue con otro tipo porque mi viejo la mataba a palos. Pero a ninguno de los dos nos calló bien que se fuera. Desde ese día que él vino a buscarla y entró. Entró y me tocó la cabeza. Lo miró fijo a papá y le dijo que no la buscara. No volvimos a saber de ella. Lo peor es que dejó una repisa llena de novelas de Corin Tellado. Esas, una colección de la revista antena del 78, no me animé a llevarlas a la quema. Ahora están todas juntas. Las que conseguí en la librería de Corrientes y Talcahuano, las que me vendieron en la feria de Paseo Colón y los que dejó Clara.

3 de julio de 2006

Edipo Imen (intervención de la madre)

Prólogo

Luz roja. Progreso temporal. Primero, recita con traje oscuro. Puede ser marrón o negro. Ella lo asiste, marca la apertura de los cuadros. Luces de cabaret. Vino. Ella pone en la vitrola "Adios Chicos de Mi Barrio" de Tormenta. Prende un cigarrillo. Sale. Oscuro.

Primer Cuadro

Ella le pone las vendas en los ojos. El lazo negro en el brazo.

Segundo Cuadro

Agrega sangre a las vendas. Saca la parte de abajo del panalón. saca la corbata. Pone el moño. sirve leche.

Tercer Cuadro

Los amantes bailando.

24 de mayo de 2006

edipo imen (primer movimiento)

Reunión de pastores. Desprolijos. Borrachos. Sillones y sillas. Oraciones, iglesias, templos, sanaciones.

Tratando de salir del lugar del adversario (adversario digo, de este objeto de estudio)
Definir el lugar que ocupo dentro de un lenguaje que quiero transitar y traducir (en un cruce exótico) entre la cabeza y el cuerpo.
Todo me desborda. No sé cuál es el equilibrio.
La velocidad con la que mi vida me construye y me recicla. La cantidad de estímulos, las caricias, las meadas. Todo.
Un cruce desprolijo de pulsiones ¿sexuales todas? ¿Siempre? No lo creo.
El amor que me saca, la energía, el ritmo cardíaco se desdobla en latidos. Un soplo.
Una cachetada la desconcentración que se instala en los rincones donde puedo ser concreto.
Una bicicleta a la que recurro siempre que pierdo el mapa. Consejo el de volver en bicicleta. Consejo de Bioy. Consejo burgués. Burgués lo de citar a otro todo el tiempo. Una necesidad de hablar y no parar. Aconsjar como si les hubiera pasado todo. O algo. Nada les pasó y siguen aconsejando.
Un cigarrillo se va consumiendo. De la boca, el humo ocupa el espacio. Se instala. Olor a pucho sobre la nuca.
Resistencia de besarla porque sé que hay algo de su juego. Hay algo en su forma de moverse que me aleja.

Los conciertos de pompas que me ponen del mismo modo que las corridas por la calle.
Todo me late. Ruido sin armonía que impulsa.
Brandenburgueses. Brandemburgo. Hamburgo. Burgués. Burgignon. En el puente de Avignon todos cantan (y yo también)

17 de mayo de 2006

Baño y Viaje (es posible en otro lugar)

Floto.
Un paracaidas tiene un agujero en la parte donde me sujeto. No debo agarrarme del globo sino de sus parantes. No debo poner en la mochila de mi artefacto otros elementos que pudieran acelerar la caida.

El camino es corto. No es una procesión.
Puedo determinar exactamente quienes van a tirar tierra, quienes van a saltar hacia la fosa, quienes van a abrir el cajón para sacarme y quienes van a quedarse mirando el cartel de la entrada porque se impresionan.

No hay casa para que heredes. No hay ropa para que quemes. No hay recuerdos para que llores. No hay ideología. No hay cartas. No hay plata para pagar el remis del cura que vino a despedirme.

El globo se abre. Floto. Abro los ojos. Aparece el agua. Voy por encima de ella. La traspaso. Me llena. Me desborda. Me estira los tejidos. Me tapa. El globo se cierra. Floto. El camino se abre. Es más largo de lo previsto.
Hay más gente de la prevista. No hay pozo.
Hay nicho. Hay foto. Hay un epitafio de bronce.
Me desentiendo.
Floto.

16 de mayo de 2006

El que le roba a un ladrón

Lamento, insisto.
Derretido como la manteca si quema en una ollita.

Lamento, insisto, andar torcido.
Ser un palo borracho sin espinas.

A los tumbos sin bebida.
Cerveza sin alcohol.
Sidra sin gas.

23 de abril de 2006

Muriel Heslop era alemana

möchten Sie mich heiraten?

Bob construye ¿podrás hacerlo?

La casa se cae a pedazos. Sin equilibrio pongo la mesa, y descanso, en el mantel las migas de pan viejo, con la cabeza apoyada en el respaldo de una silla. La boca pegada al espejo, pienso la lluvia que desborda.
La luz verde de las seis y media presenta la noche. Será larga si no duermo, si me tomo un tilo y no hace efecto. Una copa de vino me hace pensar que debería ser más cariñoso con los animales, transpirar menos cuando juego al tetris, leer otras novelas.
Si me crecieran pelos en la espalda, si pudiera tener la piel como una alfombra de alto tránsito.

6 de abril de 2006

Celia (en trois temps)

Premier Chapitre - Premier paragraphe

Depuis que tu m'as enseigné à engraisser du maté, je ne prends pas une autre chose au matin. J'ai prouvé hier avec un café et dès que j'ai pu arriver à la moitié de la tasse. Les bombes de crème que j'ai reçues me sont bien tombée très et dois dire que jusqu'à je me suis trompé de la diarrhée et je leur ai ajouté une cuillerée de miel. Le docteur homéopathique m'a dit que tant qu'il prendra les dix comprimés de la nuit il pouvait manger toute chose. Je laisse tomber dix morceaux de la bouteille et si je me passe, les dois jeter ce qui est restants. Dernièrement, il m'a appliquée les mettre en rapport avec des formes de rôle.

5 de abril de 2006

my favorite things

Raindrops on roses and whiskers on kittens
Bright copper kettles and warm woolen mittens
Brown paper packages tied up with strings
These are a few of my favorite things

Cream colored ponies and crisp apple streudels
Doorbells and sleigh bells and schnitzel with noodles
Wild geese that fly with the moon on their wings
These are a few of my favorite things

Girls in white dresses with blue satin sashes
Snowflakes that stay on my nose and eyelashes
Silver white winters that melt into springs
These are a few of my favorite things

When the dog bites
When the bee stings
When I'm feeling sad
I simply remember my favorite things
And then I don't feel so bad

el surfer que cae de la cresta de la ola

Buscar el equilibrio. Sin paraguas. Comer arroz pensando en qué decir (En las pausas tomo un trago de vino)

Volver, con la frente marchita. Volver marchito y caer de frente.

28 de marzo de 2006

los fuegos de artificio (que son rojos)

23 de marzo de 2006

Insisto con Lope

(si supieras lo que te perdés por no leerme)


Ir y quedarse y, con quedar, partirse,
partir sin alma y ir con alma ajena
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo y ser demonio en pena
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades
pedir, pues resta, sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia
fuego en el alma y en la vida infierno.

14 de marzo de 2006

pro Boca

Una quemadura no me deja pisar. Si lo sumo a las ganas que me dieron de verte, de apretujarte, de escupirte, de pisarte la columna vertebral y dejarte sin ánimo para pedirme disculpas y confesar que tu trato amargo es actitud nomás. Jurame que me querés. LLorá y jurámelo. No te escucho. Más fuerte. No me importa que te duela. Gritá.

Abrazame ahora. Ya estoy mejor. ¿qué querés comer? ¿papas fritas? pegate una ducha que voy poniendo el sartén.

Comé todo. Dejás una sola papa y te busco con un milico en la puerta de tu casa. De paso aprendés que no es èsta.

Salud. Brindo por vos.
¿querés más?

Un minuto. Te miro la boca y me arrepiento de todo. Hay algo que tenés dentro. Algo con lo que sueño y me mojo. Prestamelo. Quereme siempre que no pueda pensar el movimiento lejos de tu boca.

8 de marzo de 2006

lope cuando te veo

Desde la casa que no me completa (pero comienza a reconstruirme) me vuelvo a acordar del círculo virtuoso que rodea tu ombligo.
Esperando que se haga justicia para comprarme una plancha, un molde para bizcochuelo, insisto en aprenderme el soneto que me exigen:

Un soneto me manda hacer Violante
En mi vida me he visto en tal aprieto
Catorce versos dicen que es soneto
Burla burlando los tres van por delante.

Ponerte un límite es tan difícil como arrancarme los ojos cuando me estás mirando:

Desmayarse, atreverse, estar furioso.
Ser áspero, tierno, liberal, esquivo.
Alentado, mortal, difunto, vivo
Leal, traidor, cobarde y animoso.

Espero pronto esté al borde de la misma pileta en la que nadamos hoy por separado.

No hallar fuera del bien centro y reposo
Estar alegre, triste, humilde, altivo
Enojado, valiente, fugitivo
Satisfecho ofendido receloso.

20 de febrero de 2006

ciao en tres tiempos

Me duele el pecho, Muda.
No hago otra cosa que pensar en tu panza.

17 de febrero de 2006

primer gajo

2 naranjas probablemente sea el título. Por ahora aparecen un personaje sin nombre, la muda, Natalio (el dueño del bar al que fue Lyon cuando se escapó de La Aldea) y un amigo del personaje sin nombre que se llama Elías.

Es un poco más oscura que Celia. Los personajes están en un lugar bastante precario. El protagonista escapó con una companía de danza alemana a la patagonia y se está muriendo de hambre.

Todos los personajes cuentan, en algun momento, qué relación tienen con el sexo.

15 de febrero de 2006

Ser lima limón

¿Cuánto de lo que hay en mi ensalada sirve para tu dieta?
Sos un cuervo que come carne (y que no es la mia) y decìs que te gusta el repollo.
Indigestate.
De mi fuente de agua mineral, no saldrá una sola gota para tu vaso.

3 de febrero de 2006

casa blanca

El agua dejó de correr antes de llegar al cámping. Hace falta un piano cerca del lago. Necesito a Frank Sinatra. Una libreta para escribir una esquelita sobre la diferencia entre estar solo y estar libre. El amigo me la dejó picando. Dije que si con la cabeza, pero no termino de encontrarme de un lado o del otro. Uno es las dos cosas. Uno es un texto que se asocia con otro. A veces aparezco como una nota al pie, otras, como el epígrafe de una foto en movimiento. A orillas del mismo lago en el que necesito, esté sonando As time goes by mientras el agua golpea las piedras.

30 de enero de 2006

retrete

Necesité romper todo para darme cuenta de lo que tenia. Si no hubieramos hecho esa excursión al Parque Pereyra Iraola.
Si no hubieramos hablado. Si no hubiéramos temblado.
Quedarse quieto escuchando los latidos.
Una semana.
El corazón se le mueve diferente que al resto. Tiene el corazón más morado que el resto.
Tiene dos. O tres
O Ninguno.

23 de enero de 2006

lunes

Queja que ordena la casa.
Limpia los platos, pone la mesa.
Instala una bodega. Sirve vino e invita otra copa.
Las gotas caen desde el precipicio.
Me desnuco y rebalso.

21 de enero de 2006

respirar por la nariz


la foto es de Martin Toyé.

20 de enero de 2006

nadie olvida nada (nunca olvido a nadie)


angustia. el miedo a desaparecer. o a aparecer en otra parte.
hoy me sumerjo.

18 de enero de 2006

Lyon & Günter


Respirar en tres tiempos (Celia está entre nosotros)

15 de enero de 2006

Padre Coraje

Todo con olor a tierra mojada. Los pantalones, las sandalias, la carpa, el alma.
En lo peor de la noche, el zumbido viajando por las tripas.

Definirse por el frío, por el hambre, por el deseo (y entusiasmarse)

Eso es viajar.

29 de diciembre de 2005

negativo al año que comienza

24 de diciembre de 2005

Ne me quitte pas

El año pasado, a esta misma altura, le mandé una foto de Betty Page porque tenía fantasías con ella.

(quiero ser tu sombra, y la sombra de tu perro...)

21 de diciembre de 2005

la muda

Encariñarse con vos es igual de fácil que sacarle la cáscara a las uvas. Mientras charlábamos te miraba la boca, pensé que iban a pasar años antes de meterme dentro, y sin embargo, aqui estoy, empapado de tus dientes y tu ritmo.

15 de diciembre de 2005

Caviar rojo

Construyendo una voluntad en tres partes, las mismas que diluyen cualquier intención de atrapar algo más que unas horas de siesta, pegoteados. Somos una consecuencia infeliz, somos dos animales aburridos, somos.
Quiero el temblor que viene con el murmullo de la gente minutos antes de salir a escena. Quiero ser infértil vestido de otra cosa y hacer uso de mis dificultades para encontrar nuevas dudas y seguir investigando.
Si me abandono a los brazos, a otros distintos. A uno nuevo cada día. Si recorro el camino exacto que me llevó hasta esos días. Esos que extrañaba como ganso y que sirvieron como impulso para decidir estar solo.

Insisto: Mi vida sin mi.

7 de diciembre de 2005

verano

La calma de los pinos, cuando avanza la ruta. Una tranquera que limita la callecita de tierra del pasto con espinas. Mi vida sin mi. Ser productivo. Pensar que con mi cuerpo y mi cabeza debo generar el espacio exacto para subsistir silbando bajito. Soy, además, el padrino de mi voluntad y el desamor.
Secarse de a poco. Saber que no alcanza con la lluvia de abrazos.

El padre que mejora y que me acerca a todos los padres. Tener la convicción de que abriendo la mirada me exijo valiente. Solo soy la armadura de un perro con proyecto de cucha.

Los días se acaban con la camisa puesta y los zapatos. Me voy de la casa del herrero con mis cuchillos de palo guardados en un paquete. La cuchara de madera sirve para revolver el tuco, no confundir.

Sueño con Rosa con la misma frecuencia que creo me voy a morir pronto. Ella dice que lo cuide al papi porque a ella se le escapó de las manos. A veces creo que se me escapan muchas cosas de la mano. Que el corazón no me late como antes. Que si me visitara, podría desaparecer en cualquier momento.

Se miran y se ríen, ellos. Como 2 juguetes de muestra. Perfectos. Transparentes. A veces me empecino en abrazarlos. Juan se emocionó con el mago y ella le hace compañía a papá en la cama. Juega con el teléfono. No llora.

20 de noviembre de 2005

CELIA K

Cada domingo renace una esperanza

La mirada apoyada sobre alguna parte de la mesa esperando que se termine el día, que me den ganas de ver una película que muestra una tortura en vivo y empieza a las diez, que mi hermana vuelva de viaje, que la perra se quede dura y deje de perder pelos.

Molesto por la no interacción, por el costado más feo de mi entusiasmo, camino, por el borde de la pileta, esperando el reconocimiento de lo que pasará adentro de la cajita negra. Hoy creo que al teatro me acerca al peligro. Peligro de ver y de transitar. Peligro de acercarme al peligro cuando tengo la vida quieta. Y aunque reniego, después de algunos años, empiezo a tener días mansos.

Llegan por el mismo camino silbando bajito. Las miro y me quedo concentrado en mi nudo, en los rincones de la casa que no sé como tener, en la novela que no tiene páginas, en el trabajo con esa gente que me aburre, CELIA K obligada a ser y a estar ante tanta gente diferente.

Relajado, con los sobrinos sobre las piernas en el sillón de la abuela muerta. Muerta la mia y la de ellos cocinando algo (que por el olor no se distingue)
Lo cotidiano se contruye pienso a cada rato.

12 de noviembre de 2005

Tantas ventanas tiene el mundo abiertas

4 de noviembre de 2005

CELIA K

sin cura

La primer imagen de Celia es campestre. Creo que con las luces y la nueva disposición del espacio van creando climas. Me dijo que el tono de la actuación es adecuado. Que potencie.
La música no acompaña.
Tengo que repensar la intención.

La última escena lloré como un marrano. No sé potenciar sin llegar hasta ese estado. Lo tengo que laburar en el taller de actuación. Debo decírselo a Caro de Luca para que esté atenta en mi entrenamiento.

Puedo seguir adelante con la puesta, pero debo estar atento. Quiero reencontrarme con el estado de la escritura.

Los actores se resisten a los cambios en el texto. Les pedi que estuvieran atentos a la idea que me define: hay un segundo texto que no se lee y que le da sentido al discurso. Hay una narración de estados que quiero preservar en la escritura en papel y en el texto.

Ensayo de mañana: no perder el eje en la caminata. Pedirle a ella que esté un poco más arriba. Celia no es opa. No es ama de casa. Celia tiene sentido del humor. Necesito más violencia en el decir. Necesito menos tensión en la pélvis y controlar la respiración. Quiero que la máquina que vamos armando sea coreográfica. Quiero creer que estamos bailando a fines de diciembre en la casa mis tías.

Por lo pronto no volveré a probar textos míos sobre mi cuerpo. Prefiero mirar.

1 de noviembre de 2005

listen (siempre con to) GABO

Tu cama queda ahora a un tren y a un colectivo de mi cama

Tu cama queda ahora a un tren y a un colectivo de mi cama
/Ya dormimos bien lejos
/ yo en cama abierta
/ vos en cama cerrada
/ Que ahora volteas tus brazos
/ sobre una almohada dura
/ Que te sube la fiebre
/ que caes sino te canto tu canción de cuna
Que solo mi canción aleja en fila y de a una a tus angustias
/ que dormís sin pastillas
/ sin ningún sacudón
/ si te llamo y te canto una canción
Nos rumiamos eternos
/ en mi canción de cuna
/ y ahora querés que les cante a los dos
/ la que fue mi canción de cuna para vos
Nos rumiamos eternos
/ en mi canción de cuna
/ y ahora llamás para que cante a los dos
/ la que fue mi canción de cuna para vos.

28 de octubre de 2005

Quiero ser Pierre Rey

Necesito escribir porque estoy convencido que no es exacto el paso de una decisión a otra. Creo que cuando uno resigna, sufre. Ese sufrimiento es lo que mantiene vivo a un texto. Un relato se sostiene por la fuerza de lo que no pasa.

No puedo descubrir qué es lo que diferencia a un texto de otro. Todos cuentan historias que la gente elige. Alguien los elige. El autor lo eligió. Yo respeto el capricho. Pero cuando no puedo entrar en un texto, me amargo muchísimo. A veces, a medida que paso las páginas, me da envidia la forma, el uso de las palabras, los personajes. Pero hay algo que no me permite avanzar. Incluso cuando la historia también me interesa. Lo cierro y me lleno de frustración. En otro momento, cuando el duelo pasó, lo retomo (aunque el intento, generalmente falla)

¡Estoy lleno de prejuicios! Es tanta la información que circula por todas partes sobre los autores, los periodistas, los dramaturgos, los actores. No sé ser neutral. Me interesa tanto lo que todos tienen para decirme, que vivo redefiniendo todo. Quien quisiera convencerme de algo y ponerme en contra de lo que creo, solo tiene que invitarme a tomar un café, pasar de visitas por mi casa o caerme simpático.

Pero hay impresiones que no modifico. Tengo presente la sensación que me llevó a elegir la escritura como espacio y al teatro como amigo. En cualquier estante que apoye la cabeza para pensarlo, el resultado me seguirá alegrando.

25 de octubre de 2005

Celia K

Caminé como un imbécil, disperso por las risas de los otros. Hoy estoy feliz de mi desastre, de que el texto no funcione, de que no haya conflicto.
Yo soy narrativo, esencialmente narrativo. Y si puedo actuar es por ayuda de la naturaleza, o porque tengo mucho tiempo de juego por recuperar (y me preocupa recuperarlo)
La voz apareció por voluntad y no por estado. El teatro es una convención de todos modos. Soy versátil hasta cuando actúo y no por técnica. Es por fastidio.
El sobretodo no quedó mal. Las botas, un acierto.

El resultado está lejos de la etapa de escritura. Ese es mi proceso. El resto, la mirada de los monos.

19 de octubre de 2005

magda.com

Lo que ofrezco hoy, es un link a una nota que le hicieron a Alicia por internet: Además de revelar que tiene un método pedagógico súper para la escritura, en cada comentario que hace, se nota que es la mejor escritora argentina del último tiempo.

Alicia soy tu fan.
porque te leo y me encuentro.
porque nos encanta jaques Brel
ne me quitte pas,
y la imagen del perro.

http://www.ciudad.com.ar/ar/AR_Nota_2005/0,3813,2642,00.asp

17 de octubre de 2005

hermes, óscar, mi soledad y yo

Uno a uno, alegremenete, van llegando.
Mientras tanto, en medio del ensayo, comida mexicana y una baguala para bailar.

Óscar, mi amigo de mexico, me cuenta que también tiene su espacio: http://ultracostumbrismo.blogspot.com

Adjunto una foto de Puebla, su lugar.



La sole, me escribe lo que me gusta que me escriban.
Si tuviera otro poncho, ya hubiera ganado Cosquín.

15 de octubre de 2005

is not sherezade

Enrique Fernandez (responsable del área de Nueva Narrativa Latinoamericana de la Universidad de Winnipeg, en Canadá) dijo de "Al Margen"

Estimado Alfredo,
Tu cuento se asemeja algo a un sueño y como tal resulta muy personal y
por ello no comunica bien su significado al lector. Los elementos que tiene
en el pueden estar llenso de significación para ti, pero para el lector no
transmiten la misma fuerza. Es casi un texto de "consumo privado".
Habría que desarrollar la idea que conlleva, buscar dentro de ti que significa
y desarrollarlo con la misma u otra narrativa. Este mes no publicaremos textos tuyos


No comparto.
Pero entiendo que a pesar de que uno puede escribir absolutamente todo lo que se le antoje, a veces, debe acatar a La Norma (Plá, Viola, Pons... cualquiera de ellas)

Lo dejo a continuación:

AL MÁRGEN

Tipeo y miro para el costado. Me pierdo con alguna rareza de la pared. Pienso que tuvo varias capas antes que el blanco. Si uno se acerca a un agujero, puede notar que detrás del blanco hubo celeste. Hubo amarillo antes que el celeste. Hubo blanco antes que el amarillo.
Me detengo. Alguien me cambió los rótulos de la planilla de cálculo. Salgo disparado por el primer pasillo antes de llegar a la oficina del gerente.

- Estoy indignado- dije.
- Aha.
- Me indigna que me cambien las cosas de lugar, señor.
- ¿quiere sentarse?
- Si no es molestia?
- No lo es. Siéntese. Cuente.
- (se sienta) Si me detengo encuentro errores. Debería estar mirando todo el día la pared. ¿Quién dio la orden de poner los títulos en negrita? A mí no me gustan en negrita. No los quiero. Me indigna que estén en negrita.

No tengo casa, me la están tirando abajo. Mi madre espera en una habitación aislada, en el fondo, cerca de lo que fue el quincho. En otra época supimos guardar máquinas que hoy están destruidas. Las máquinas que mi papá inventó para hacer batatas artificiales, a base de puré comprado y cáscara fabricada con jarabe de glucosa y una pasta de fibra plástica vegetal. La máquina demoledora apunta contra una ventana de hierro. No la puede derrumbar en el primer golpe y reintenta. Por cada estallido, una lágrima. Mamá se toma la pollera, se limpia la cara y se le corre el maquillaje. Hace días que no come, está desmejorada.
Me voy de viaje. La ciudad es la misma sin mi casa, las personas que nos visitaron siguen vivas, pero no saben dónde buscarnos. Un día me desperté y descubrí a mi mamá dormida, abrazada a papá, roncando. Él tenía los ojos abiertos y hablaba, yo me acerqué al borde de la cama y le pregunté si quería un vaso de agua. Me dijo que no, que el agua le provocaba gases, que a los sesenta años estaba cansado de vivir, que quería morirse pronto o ganar la lotería. Mamá entendió que discutíamos mientras se despertaba. Cállense, y déjenme dormir. Estoy cansada. La casa de mierda me agota. Me la paso juntando mugre con la palita y lo único que pido a cambio es dormir. Yo también me quiero morir, pero antes, les juro que antes quiero que ustedes se mueran. Sobretodo vos (lo miró a papá) porque me estás sacando la última porción de alegría que me queda.
Me voy de viaje, insisto. Quiero recorrer el mundo en patines y que la gente me recuerde. Quiero buscar tapices para mi hermana. Ella es psicoanalista y le gusta colgar tapices en su consultorio. Los pacientes creen que ella recorre el país y se detiene en propiedades indígenas, se vincula con la comunidad, toma en brazos a los hijos de algunas mujeres y como agradecimiento ellos le entregan un tapiz. Los pacientes necesitan viajar y por eso se analizan con mi hermana. Lo mejor del proceso es la espera. Ella sube el volumen de su casetera en la habitación contigua mientras chequea el correo electrónico y escucha los mensajes. Mientras tanto, sus pacientes miran los tapices y toman envión. Ni bien se dejan caer en el diván le dicen que están necesitando un viaje. Nadie se anima a preguntarle si ella viaja, si tiene un amor que se los trae, si su padre es indígena o si alquila un consultorio decorado.
Sigo mirando la pared. Debajo de mi escritorio hay una mancha de humedad. Hay una tela de arañas, hay un tacho de basura con el café volcado. Suena el teléfono, mi papá dice antes de que lo salude:
- Se atascó la puerta del taller y no pueden sacar a mamá. Desde los escombros se escuchan los gritos. Te llama, después llora porque dice que le falta el aire. Después te vuelve a llamar.

Pateo la pared y mato la tela de arañas. La mancha de humedad hizo que se cayera el revoque de la pared. El blanco mojado se llevo el celeste, el amarillo y el blanco más viejo.
Me saco los zapatos y me pongo los patines para llegar al galpón lo antes posible. Frente al primer volquete me quedo descalzo, me arremango los pantalones, tomo carrera y pateo con fuerza la puerta atascada. Se abre. Mamá ya estaba del lado de afuera y lastimé a un obrero que trataba de cargar un balde con cal. Arrebatado, te pensás que no puedo sacar a tu madre de una puerta de chapa. Te pensás que el único que toma decisiones en esta casa sos vos y no es así. No hay casa. Nunca somos de ninguna parte. Aprendemos a estar de paso y pensamos que es un signo de madurez.

a mamá

Gonza está mejor de lo que esperaba. Vimos una tragedia de Eurípides en manos de Guillermo Cacace en el Teatro del Abasto y luego cenamos en el Camarín como en los viejos tiempos (faltaba el resto de la pandilla, pero a esta hora de la noche, creo que es un buen síntoma)

Plegaria de medianoche:

No quiero tomar el 24. No quiero. No quiero tomar un taxi hasta la parada del 17. No quiero. No quiero tomarme 2 bondis. No quiero.

Amén.

14 de octubre de 2005

pasó lini



Escontré esta foto en el buscador de imágenes de Google poniendo "Pasolini"
Me encantó. Me gusta que esté rodeado de monjas. No sé si es él.
Me alegran estas fotos. Es como si tuvieran exactamente lo que buscaba.

nadie olvida nada

Cuando los pasillos se multiplican y no se puede distinguir dónde está la puerta. Ahi estoy. Mojado. Sucio. Lamido. Alterado. A punto de ir al teatro. Creyendo que hay un estado posible adentro de la duda. Apostando. Esperando a Gonza que hace 2 meses tiene hepatitis. Tiene ovnis dentro. Tiene números que me revelan. Esperando a Sole que salga del cine para llamarla.

Harold Pinter ganó el Nobel de literatura. Es dramaturgo. Brindo por eso. Brindo porque ahora no escribe teatro y se dedica a la cuestión social. Como dijo Malatesta "tiene bien metida la idea de la injusticia" (por eso escribe, creo)

Hoy antes que cualquier otro día, encontré en Burguer la falta por la que escribo. Yo supe vivir de la falta, pero hace un tiempo dejó de alimentarme.

Mañana espero que nos juntemos a ensayar. Nadie tan impresionado como yo por que haya gente con obligaciones sobre mis textos. La impresion pasa pronto. Todo pasa. Pronto seré un viejo de mierda.

Llegué al teatro donde actuaba Ignacio y Nico me preguntó si iba a hacer desaparecer a la maestra. Ignacio le dijo que yo era mago.

13 de octubre de 2005

Uno

Desde que me enseñaste a cebar mate, no tomo otra cosa a la mañana. Ayer probé con un cafecito y apenas pude llegar a la mitad del pocillo. Las bombas de crema que recibí me cayeron muy bien y debo confesarte que hasta me burlé de la diarrea y les agregué un chorrito de miel. El homeópata me dijo que mientras tomara los diez granulitos de la noche podía comer cualquier cosa. Dejo caer diez granulitos del frasco y si me paso, tengo que tirar los restantes. Últimamente, me impresionó relacionarlos con el telgopor.